Una banda de estafadores que no conoce fronteras

Presumían que había sido desbaratada, pero sigue dando cheques robados.

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CIPOLLETTI (AC)- La banda de estafadores a la que la justicia le dio un golpe hace dos semanas a través de ocho allanamientos, no quedó desbaratada como se suponía y al parecer sigue utilizando cheques robados a la empresa estatal ARSE. Por eso la Cámara de Comercio de Cipolletti y el gobierno rionegrino salieron ayer a alertar a empresarios no sólo de este lado del río sino también de Neuquén acerca de los riesgos de hacer operaciones con esta gente. El 17 de junio pasado un juez de Cipolletti, Gustavo Herrera, ordenó varios allanamientos y secuestró gran cantidad de mercadería. Se presumía que era una banda que compraba con esos cheques robados, pero el ardid es mucho más complejo y supone de la participación de gente muy instruida y acostumbrada a cierto roce social. En diciembre del año pasado le sustrajeron un maletín con papeles a Mario Copelo, jefe en Cinco Saltos de una empresa que se llama Aguas Rionegrinas pero como sociedad de Estado (ARSE), que atiende las secciones del riego en el Alto Valle que no están en consorcios. A partir de esos cheques, la banda montó una organización que le permitió engañar a por lo menos una docena de comerciantes y empresarios. Se presentaban como funcionarios de ARSA en busca de un concurso de precios o una contratación directa, se cumplían todos los formalismos, se libraban los documentos necesarios y finalmente la operación se hacía: contra la mercadería, recibían cheques de una cuenta activa de un organismo público rionegrino. Según contaron fuentes judiciales, la banda ofrecía luego esa mercadería a otros comerciantes, aparentemente con la misma formalidad que lleva al engaño, y se hacían de dinero en efectivo. Hubo estafas en varias ciudades del Alto Valle rionegrino y de Neuquén. En una maderera de la calle Primeros Pobladores de Cipolletti, por caso, se secuestraron tirantes y madera tipo machimbre que el dueño había comprado “de buena fe”. La banda usa testaferros y contrata a terceros, como fletes, lo que despista a los investigadores. Es posible que la estafa haya alcanzado los 400.000 ó 500.000 pesos. Por eso, ayer Gustavo López, vicepresidente de ARSE, y Miguel Abadovsky, vicepresidente de la Cámara de Comercio, advirtieron a todos los que puedan ser estafados por esta banda en Río Negro y en Neuquén.

Los investigadores creen que la estafa ya ronda los 500.000 pesos.

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