Una biblioteca que recibe, pero también da

La Popular Naciones Americanas de Allen le donó una fotocopiadora a una escuela.



ALLEN (AA).- Con esfuerzos y grandes sacrificios se puso en marcha, y con singular empeño hoy continúa en la labor que encaró hace más de 30 años: “promover la lectura”. La Biblioteca Popular Naciones Americanas de Allen, sabe que necesita el apoyo de la comunidad para seguir adelante, pero no desconoce que esta colaboración debe ser mutua.

Por esta razón, días atrás en el “Día del Bibliotecario”, cedió sin cargo una fotocopiadora usada a la escuela primaria Nº 342.

La idea que movió a las autoridades de la institución fue contribuir a “achicar los gastos” en los bolsillos de docentes y padres de los más de 200 alumnos que concurren al establecimiento del barrio Costa Oeste.

Además se entregaron becas anuales a alumnos de escasos recursos que estudian, y de a poco incursionan en el hábito de la lectura. Un conocido vecino de Allen, Jorge Macchi, fue homenajeado por su constante apoyo a la institución al mantener la cuota al día desde hace quince años.

Si bien poseen más de 20 mil ejemplares a disposición del público en general, con una gran variedad de materiales para estudiantes desde el nivel primario hasta el superior, la ampliación del edificio es una de las deudas pendientes que mantiene la institución.

Esta necesidad fue planteada una y otra vez, sin embargo pese a que el gobierno provincial se comprometió a realizar estas mejoras, según informaron, la falta de espacio físico continúa siendo uno de los mayores problemas. Por ejemplo, a la hora de ofrecer un espacio acorde a los niños, jóvenes y adultos que usan Internet.

Pese a que la demanda es creciente y las consultas diarias en la biblioteca ascienden a más de 150, sólo cuentan con una computadora habilitada para uso público.

Además, la carencia de mayores lugares disponibles también juega en contra en la planificación de actividades culturales y comunitarias.

Sin embargo no cierran sus puertas a ninguna propuesta. Actualmente se dicta allí un Taller de Historietas, un seminario sobre sexualidad y también los integrantes del Ecoclub local llevan a cabo en el salón de la biblioteca todos sus encuentros.

Pese a la crisis, las labores no cesan. Para “incentivar” y ayudar a una mayor concurrencia, la cuota mensual que era de siete pesos bajó a cinco pesos para la totalidad del grupo familiar.

En tanto, nuevos materiales van llegando desde los entes oficiales y de gente que colabora. La última adquisición se obtuvo a través de una donación de más de 500 ejemplares, que Isabel Martínez de Gambini entregó a la institución.

La Biblioteca Popular Naciones Americanas de Allen, fue creada en el año 70, y funciona en Sáenz Peña 274.


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Una biblioteca que recibe, pero también da