Una explicación desde el Encuentro Amplio

por Osvaldo Pellín, especial para "Río Negro"



No es cuestión de lamentarse por lo que no pudo hacerse para enfrentar el aparato del MPN en las próximas elecciones, cuyo resultado, aún en estas condiciones, pueden representar una gran sorpresa. Pero es cierto que éste ha sido un reclamo que hemos oído todo el tiempo de parte de los grupos sociales que siguen la cuestión. No obstante, ensayo el intento de explicarlo. Partiendo de lo más general e histórico a lo más reciente. Corriendo el riego de encontrarme con muchas observaciones que responden a visiones, aun desde ese campo, que difieran con lo que voy a decir.

 

Esbozo de las causas

a) La persistencia en el poder por más de dos generaciones de un partido provincial hegemónico, que a pesar de haber estado varias veces a punto de perder su hegemonía logró recomponerse. Esa persistencia se devoró una interminable lista de líderes opositores que han renunciado a la porfía o relativizado su protagonismo, digamos, que por el deterioro que provoca la sucesión de derrotas y el natural paso del tiempo.

b) A lo anterior se suma que, el partido provincial acentuó todos los mecanismos de cautividad del electorado a medida que la crisis nacional, con repercusión provincial, se profundizaba. Desde la famosa ley 2.128 hasta los métodos de atención personal con contraprestación establecida en votos. Además del despliegue de un verdadero ejército de punteros que hacen una vigilancia represiva a nivel barrial y quitan el beneficio ante el menor intento de libre determinación de los vecinos que para sobrevivir dependen de esa asistencia.

c) A esta cautividad habrá que incluir algo más peligroso aún, que son las redes que se establecen con el tráfico de influencias, entre el sector privado y el Estado provincial, la mayoría resuelta no con la transparencia de la ley sino con la de los favores recíprocos.

d) Así la correlación de fuerzas se ha corrido hacia el oficialismo y la tarea de desplazarlo duplica el esfuerzo. Por otra parte no se trata sólo de ganar a cualquier precio. La realidad impone que hay que ganar con otras armas que las que el propio oficialismo despliega. Y eso compromete nada menos que a una cultura cívica, donde están incluidos los dirigentes y la propia sociedad.

e) Por su parte, la oposición más representativa ha procedido en esta ocasión de una manera expeditiva, olvidando toda transversalidad para incluir en los puestos de vanguardia a los seguramente leales y adecuados por la calidad de su imagen y relegar a una innumerable cantidad de activistas y pequeños partidos que se hubiesen plegado a la patriada de desplazar al sobischismo. Pero no fueron convocados. La larga historia de la fragmentación del PJ local y cierta subestimación conspiró para no abrir el diálogo y las cosas se resolvieron de la forma descripta. Rememorando, para colmo, viejas internas que terminaron siendo irreconciliables.

f) Ese resto no convocado de partidos, significativo en número, no tuvo otra oportunidad que organizarse apoyando el énfasis de su propuesta en aquello que le pareció lo más grave en juego: la reforma de la Constitución. Para el Frente Cívico para la Victoria, el énfasis en cambio estuvo puesto en la necesidad de ganar la elección de diputados nacionales, que expresaba claramente el objetivo del presidente Kirchner.

g) Finalmente la ausencia de unión entre los que pregonan el “no” a la reforma y reivindican la CP del '57 se debió a la opción tomada por uno de los partidos, que no presentaba candidatos en la categoría de diputados nacionales, decidiendo adherir a los de un tercer partido. El Encuentro Amplio, que llevaría candidatos en las tres categorías, acentuó el perfil opositor y las diferencias se agrandaron. En especial respecto de algunas opciones del Frente Cívico para la Victoria, como por ejemplo la de que desde allí haya salido uno de los votos con que se avaló en octubre del 2004 la convocatoria a la reforma, lo que revelaba, en ese tema, una postura coincidente con el sobischismo.

Conclusión: el gobierno aprovechó esta situación y amordazó a la prensa, impidiendo toda acción docente hacia el gran público acerca de la importancia de la reforma. Hoy la gente irá a votar con grandes lagunas en su conciencia respecto de algo trascendental. Además de tener que elegir entre varias categoría en una elección que debió ser exclusivamente para resolver el tema de la reforma. El oficialismo hábilmente no se presenta al debate y se involucra especulando, en una elección que lo debió contar como un animador neutral y despartidizado.

Pero Sobisch necesita este triunfo electoral para sumar méritos en su franja de derecha y ante personajes que lo superan en la instalación nacional, pero que les será difícil lograr el triunfo electoral en sus distritos.

Además , y esto es lo más grave, mostrar la ideología neoliberal estampada en el texto constitucional de la provincia, sellando por muchos años, si lo logra, la vigencia de un Estado prescindente y generador de exclusión social.


Comentarios


Una explicación desde el Encuentro Amplio