Una flor gigante y solidaria en el centro neuquino

Fue una campaña por pacientes con “piel de cristal”.



NEUQUÉN (AN).- Al aire libre, sin computadoras ni celulares, cerca de 500 chicos de entre 6 y 21 años disfrutaron de un juego sano y solidario. Con tapas de botellas construyeron una enorme flor de lis y ayer mismo todo ese plástico fue donado a beneficio de la fundación Debra, que ayuda a pacientes con la enfermedad de “piel de cristal”.

Sentados en el piso, ayudándose unos a otros y divirtiéndose, los boy scouts de la zona festejaron ayer por anticipado su día, que se conmemora hoy en todo el mundo.

Las agrupaciones vinieron desde todos los barrios de la ciudad, de Senillosa y Plottier, y también sumaron a un grupo de jóvenes a favor del medio ambiente de Catriel, quienes se plegaron al armado de una flor de más de treinta metros de longitud.

Así como la risa es contagiosa, la solidaridad ayer también lo fue, dado que fueron muchos los vecinos que se acercaron para llevar sus tapitas de gaseosas hasta el playón ubicado cerca del gimnasio del Parque Central.

En ese sector el municipio debió interrumpir el tránsito ante la impresionante cantidad de participantes.

Con una jornada en la que el tiempo hizo buena compañía, los chicos comenzaron a armar la insignia de los scouts desde las 10, que quedó lista pasadas las 15.

Poco después la estructura fue desmontada y las tapitas colocadas en cajas que serán enviadas hasta Buenos Aires para canjear ese plástico por dinero, que será donado íntegramente a la fundación Debra, que asiste a los pacientes de una de las enfermedades más raras del mundo.

Mientras los chicos disfrutaron el día y participaron de juegos grupales, los organizadores se mostraron más que conformes con la participación.

“Esta es la primera vez que nos juntamos todos los grupos de la zona y es hermoso que hayan venido todos los chicos de los grupos”, señaló la directora zonal de los scouts, Liliana Contreras, y agregó que “este es el primer año que vamos a donar los fondos que recabamos a la fundación Debra porque nos conmovió ver que incluso en la zona hay gente que padece esta enfermedad”.


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