Una historia violenta



La prohibición para el público visitante había sido puesta en vigencia en julio del 2007, tras los trágicos desmanes ocurridos luego de una Promoción a Primera entre Chicago y Tigre, que se impuso en el desempate y uno de sus hinchas fue asesinado por parciales del equipo de Mataderos. En mayo de ese año, la parcialidad de Almirante Brown había producido grandes desmanes en la final de la Primera B Metropolitana frente a Estudiantes de Buenos Aires, en partido que se jugaba en el estadio de Racing. Tras la suspensión del partido, continuaron los incidentes entre los hinchas de Brown, quienes produjeron graves destrozos en el estadio de Racing, tras una gresca descomunal entre las dos facciones en que se dividía la hinchada del conjunto de Casanova. Ambos incidentes y a los constantes desmanes que se producían en las cancha, especialmente en el fútbol de ascenso, determinaron que la AFA decidiera prohibir el público visitante. Ahora, los clubes del ascenso que hagan de locales serán los que decidirán si permiten el acceso del público visitante a sus estadios y cuántas entradas le otorgarán a los hinchas rivales, además de asumir los costos de los operativos de seguridad.


Comentarios


Una historia violenta