Una larga historia de desaciertos y abandono 08-02-04



SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La concesión que hoy detenta Catedral Alta Patagonia se inició en 1992 con un marco legal deficiente que facilitó a las dos empresas que manejaron la ladera norte del cerro cometer todo tipo de incumplimientos y retener la explotación comercial.

Pero no fueron las debilidades contractuales por si solas las que perjudicaron el desarrollo del centro de deportes invernales. Fue la inexplicable laxitud de la provincia la que permitió que una concesionaria concursada como CAPSA retenga capacidad de negociación para condicionar el proceso de unificación del Catedral.

Entre los distintos sectores que hoy protagonizan el debate por el Catedral hay una coincidencia casi unánime “hubo un grave error de fiscalización” de la provincia que no ejerció debidamente sus responsabilidades como concedente.

La adjudicataria original de la licitación internacional 01/92 fue la empresa Ski World que en abril de 1997 traspasó la operación y explotación del centro invernal a CAPSA con un déficit de inversión cercano a los tres millones de pesos y pocas obras de la prometida modernización a la vista. Sus incumplimientos nunca recibieron una sanción adecuada de la provincia.

Nota asociada: El futuro del cerro Catedral, un dilema de difícil

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