Una manifestación denunció complicidad estatal

Ofelia Villar dijo que fue un crimen institucional.



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La columna marchó a contramano por el centro de la ciudad.

Laura Frank

CIPOLLETTI (AC).- Familiares de víctimas del triple crimen y organizaciones sociales y políticas marcharon a contra mano por las calles de Cipolletti y pidieron justicia a 15 años de los asesinatos. Ofelia Villar, la madre de Verónica, denunció la impunidad y la complicidad de los poderes del Estado. La manifestación se detuvo en la Comisaría Cuarta y allí realizaron pintadas con las frases “asesinos” y “violencia machista, escrache feminista”. Unas 300 personas se reunieron ayer a la tarde en la esquina de Sarmiento y 9 de Julio. El grupo “Danza Memoria” representó el dolor y el sometimiento de las mujeres. También hizo su despliegue el grupo de intervención “Teatro para que no duela”. Varias organizaciones acompañaron el reclamo. Ofelia Villar dijo que se trató de un crimen institucional y que hubo complicidad. El 11 de noviembre de 1997 María Emilia González (24), su hermana Paula Micaela (17) y su amiga Verónica Villar (22) aparecieron asesinadas bajo unos espinosos arbustos. Las chicas habían salido a caminar el 9 de noviembre. Según los testigos, las víctimas habían sido vistas por última vez mientras recorrían la calle San Luis. Los cuerpos sin vida fueron hallados dos días después con evidentes signos de maltratos físicos. La muerte de las hermanas González se produjo por heridas de bala en los cráneos, mientras que la de Villar fue consecuencia de asfixia mecánica por obstrucción de las vías aéreas superiores. Claudio Rodolfo Kielmasz y Hugo Guillermo González Pino fueron condenados en julio 2001 por el secuestro agravado de las jóvenes, pero el Superior Tribunal de Justicia anuló la condena de González Pino. La sentencia refirió que Kielmasz y González Pino habrían estado acompañados de otros tres sujetos que nunca pudieron ser individualizados. En el fallo se indicó además que los crímenes sacaron a la luz presuntas irregularidades y acciones ilícitas de algunos efectivos policiales. Kielmasz contó al menos cinco historias diferentes del hecho. Ninguna pareció del todo cierta. Nunca se pudo determinar cómo levantaron a las tres chicas sin que nadie las viera, adónde las llevaron para torturarlas antes de matarlas; qué camino siguieron ni cómo las enterraron. La familia González realizó una misa el viernes y tienen previsto hacer un acto hoy a las 19.30 en el Parque Rosauer. Ulises González, padre de dos de las víctimas, anunció que la de hoy será la última manifestación a la que convoquen para recordar el hecho.

A 15 AÑOS DEL TRIPLE CRIMEN


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Una manifestación denunció complicidad estatal