Una nueva alternativa para recuperarse de las drogas en Roca
Se inaugura un centro de recuperación de adictos.
A partir de hoy, Roca contará con una nueva alternativa para el tratamiento de adicciones, con la apertura de un centro de la Comunidad Terapéutica «Aser» (que significa «feliz» en Hebreo).
El nuevo lugar de tratamiento comenzará a operar en esta ciudad a partir de una invitación realizada por la secretaría de Desarrollo Social del municipio, que colaborará con el pago del alquiler del inmueble, ubicado en Avenida Roca 1968, entre Moreno y Gadano y prometió incluir una partida para su sostenimiento, pero recién a partir del 2005. La idea es generar un nuevo espacio para la prevención y tratamiento de la adicción a las drogas, que hoy no tiene una respuesta de este tipo en la ciudad.
La Comunidad Terapéutica (CT) es una de la modalidades para el tratamiento de personas con adicción, diferenciada de aquella que brindan clínicas psiquiátricas. Las CT casi no emplean medicación y basan su eficacia en la contención afectiva del adicto y la inclusión dentro del tratamiento de los grupos de pares y familiares, que funcionan «como espejos, como críticos y como sostén».
Fundada hace trece años, el programa Aser es manejado por profesionales y hoy cuenta con granjas en La Plata y Neuquén. Jorge Ruiz, director del Programa platense, lo define como «una institución cristiana abierta a todas las religiones, a la que llegan chicos que no creen en nada».
El tratamiento tipo dura cerca de un año y tres meses, y consta de tres etapas: admisión, comunidad terapéutica y reinserción social.
En el caso de la institución roquense, estará dirigida por un equipo multidisciplinario integrado por el médico clínico Néstor Eduardo Martínez, la psicóloga Erika Schwindt y el psicólogo social Milton Hidalgo. También apoyan el trabajo local los operadores José Sánchez y José Echeverría. Los grupos de padres estarán a cargo del mencionado Hidalgo y Ricardo Aguilera. También funcionará un grupo Multifamiliar, otro para hermanos, a cargo de Jorge Cañabate y un grupo RED (parientes no directos y nuevos amigos) dirigido por Ariel Sandoval.
El operador local José Sánchez dijo que la comunidad comenzará a atender «a cualquier persona mayor de 13 años» que tenga problemas de adicción a las drogas y esté motivada para dejarlas, a partir de hoy, de 8 a 18 en la sede de la Avenida Roca 1968. La única restricción tiene que ver con aquellos pacientes que sufran de trastornos psíquicos u orgánicos severos.
Sin embargo, admitió que, pese al entusiasmo, también tienen muchas carencias, por lo cual solicitan la ayuda de la comunidad. Por ahora sólo cuentan con los profesionales y el espacio físico, que incluye un edificio de 120 metros cuadrados y una semicubierta de 16,26 metros, que fueron refaccionados por los propios integrantes del equipo. Según explicó
Sánchez, solicitarán a la comunidad colaboración con «muebles, equipamiento y materiales», pero no recibirán dinero.
Qué es una comunidad terapéutica
Según define el Manual de Certificación en Comunidades Terapéuticas d América, «el objetivo de la Comunidad Terapéutica es fomentar el crecimiento personal.
Esto se logra cambiando el estilo de vida de un individuo mediante una comunidad de personas interesadas en trabajar juntas para ayudarse a sí mismas y unas a otras».
Básicamente la CT es un lugar de tratamiento con reglas muy claras, donde las actividades – cocina, huerta, animales, talleres, limpieza, administración interna, etcétera- están a cargo de los internos.
En cuanto al aislamiento «ya no lo propiciamos -afirma el encargado de Aser la Plata, Jorge Ruiz-: a partir de los quince días, la familia puede visitarlos, aunque muchos chicos necesitan interrumpir su relación con el medio tóxico del que provienen», explica el profesional.
En general, todas las CT tienen períodos: inicial o de admisión, medio o de tratamiento, y uno final o de reinserción socio-laboral, etapa que las diferencia de otras modalidades de internación.
Hay CT rurales y urbanas (según su ubicación geográfica), jerárquicas o democráticas (según por quién están manejadas: ex adictos, profesionales, mixtas), laicas o religiosas, aunque hoy casi todas han integrado a algún especialista entre sus filas y también -siguiendo los lineamientos del Proyecto Uomo del Ceis, la institución italiana más importante en el tema de las CT en el mundo-, han reformulado los originarios conceptos de aislamiento total para abrazar el de rehabilitación dentro del contexto social.