Una obra millonaria ahora olvidada y peligrosa

Sólo quedan huecos y viejas cañerías oxidadas.



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NEUQUÉN (AN).- El vaporducto, una multimillonaria obra realizada por el gobierno provincial para calefaccionar las calles de Copahue con el vapor termal, se encuentra completamente desarticulado y anulado. Hoy en las calles de la villa sólo pueden verse unos pequeños huecos en los cordones cunetas, vestigios olvidados que dejó la corrosión mineral en las cañerías instaladas.

La calefacción de las calles de Copahue fue una obra inaugurada con bombos y platillos el 9 de abril de 1999 por el entonces gobernador Felipe Sapag con el objetivo de extender la temporada turística en la localidad que cada año permanece casi seis meses sepultada bajos cuatro metros de nieve.

Las obras realizadas por la ENSI pusieron en el mapa mundial del termalismo a Copahue al convertirla en la segunda ciudad del mundo en contar con ese tipo de calefacción callejera, ya utilizada en la capital de Islandia, Reikiavik.

La construcción del vaporducto comenzó en 1998, luego de casi un año de estudios, y se finalizó en dos años dado que se construyeron 578 lozas radiantes, 45.000 metros de cañerías de acero, 1.700 metros de canales de distribución, 2.830 metros de vaporducto en sí y se perforó un pozo geotérmico para tal fin (COP IV) a 1.300 metros de profundidad.

Sin embargo, la obra funcionó bien también por sólo dos años, primero por supuestos sabotajes de las válvulas y luego, ya hacia el año 2000, por la falta de mantenimiento.

Pese a que en 2001 el gobierno de Jorge Sobisch anunció que extendería el sistema de calefacción termal a los hoteles y restaurante de la villa, hace un par de años las perforaciones y el venteo fueron tapadas por la Agencia de Inversiones del Neuquén (ADI-NQN) para preservar el recurso termal.

Actualmente el organismo cuenta dentro de los proyectos de desarrollo de la energía termal con una propuesta para realizar una central termal en Copahue, pero no incluyen ningún tipo de calefacción con ese recurso.

“El vaporducto fue una prueba piloto y como tal se hizo y se terminó”, reconoció el intendente de Caviahue – Copahue, Oscar Mansegosa.

El jefe comunal explicó que “de nada servía tener las calles de la villa despejadas y calientes si había 19 kilómetros de camino hasta Caviahue que siempre fueron intransitables para la mayoría de los turistas por la acumulación de nieve”.

Mansegosa relativizó la peligrosidad de los huecos que la corrosión está causando en las viejas cañerías que quedaron sepultadas bajo el concreto de las calles y destacó que “a pesar del impacto que toda la Patagonia tiene en el turismo luego de la erupción del volcán Puyehue y la mala imagen que quedó en la gente, Copahue está teniendo una buena temporada de verano, que tiene como atractivo adicional el congelamiento de los precios de las anteriores temporadas”.

El intendente Mansegosa relativizó los trabajos que costaron millones: “fue una prueba piloto”.


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