Una pantalla alternativa

Hoy termina la novena edición del BAFICI, una muestra que sigue consolidándose como un espacio alternativo y necesario para el cine. Antes del cierre, "Río Negro" habló con Fernando Martín Peña, director del festival y responsable de las 500 pel��culas que se exhibieron allí.



#

La película "El otro", una de las mejores representantes de la Argentina

 

Fernando Martín Peña es historiador y coleccionista de películas de cine. También, director de la Filmoteca de Buenos Aires. Ha escrito para la revista Rolling Stone y es autor del libro “Gag: la comedia en el cine”. Es también programador de Malba cine, profesor de Historia del cine y, desde hace tres ediciones, director artístico del Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires.

Los festivales de cine, además de ser lugares de circulación y exhibición de películas, específicamente, ¿qué función cumplen y por qué son importantes?

En principio, son importantes porque se proyectan películas que no se ven el resto del año. No hay espacios para poder ver el tipo de material que ponemos en el Festival. Incluso cuando lo programamos, pensamos en películas que no estén

compradas, que casi no tengan salida comercial. Pero son películas que no tienen distribución asegurada, y eso pasa por falta de espacios de exhibición permanentes.

¿Qué se tiene en cuenta para seleccionar las películas que entran a competencia oficial?

Tiene que ver básicamente con un acuerdo entre todos, que la película nos conmueva más o menos a todos por igual. De esa manera se vota y se decide que película va a competencia. Desde ya, tenemos gustos muy diferentes entre los que votamos, pero si vemos que nos gusta a todos, generalmente se decide por la competencia internacional. Eso también puede llegar a producir ciertos anquilosamientos, por eso inventamos la sección “cine del futuro”, para incluir también en la competitiva las películas que nos parece que merecen estímulo de alguna manera y que genera entre nosotros mucho combate, mucha pasión, tanto a favor como en contra. En la competencia internacional en general esto no pasa, casi siempre estamos todos de acuerdo, por supuesto es un criterio totalmente personal.

¿Estás conforme con la producción nacional que tuvo lugar en esta 9ª Edición del Festival?

Sí, este año sí. Las películas de la producción nacional son muy diferentes entre sí. Y eso es lo que constituye la amplitud.

¿Cómo se mide el éxito de un festival de cine independiente, evaluando la calidad de sus películas, teniendo salas llenas, o por la cantidad de películas que posteriormente ganen pantalla en el circuito comercial?

Eso último no, porque si no sería un fracaso. Está claro que nuestro circuito comercial no está hecho para este tipo de películas. Cuando la película española “El cielo gira” ganó el Festival, luego nunca se estrenó en salas comerciales. Pero eso no es culpa de la película. Lo

que pasa es que tenemos un circuito exhibidor que no admite nada que se escape de la norma. Lo que está faltando es una política de estado.La cantidad de gente que concurre es una variable de éxito, pero también lo que deja el Festival en esa gente como refugio de la actualidad de esta clase de cine en el mundo. Hay algo que se mide de una manera un poco intangible, donde uno percibe si esa gente que vino se ha ido con algo. Pero como un festival es un fenómeno temporal, para hacer llegar el cine del mundo a la Argentina, hay que pensar en otras formas de exhibición, no sólo en festivales.


Comentarios


Una pantalla alternativa