Una postal con barcos y lobos marinos 15-01-04



LAS GRUTAS (ASA)- El muelle pesquero es, en especial cuando el calor no abrasa, el centro de la atención de los turistas que visitan esta localidad. Aunque luce desmejorado y en partes casi en ruinas, la propuesta atrae a decenas de visitantes que se sorprenden ante el paisaje cambiante de los barcos amarrados a las bitas.

Las cubiertas de vehículos con las que se revistió históricamente cada uno de los espigones de tierra que sirven para el atraque, dieron nombre a este reducido puerto conocido como “muelle de gomas”.

Hoy, los neumáticos, han sido retirados, amontonados y dejados a la espera de obras prometidas, que aún no se concretan.

El lugar da pena, sobre todo, cuando es incesante el arribo de visitantes que afortunadamente se contentan de todas formas con las bellezas naturales y lo pintoresco de la actividad pesquera tradicional.

Un lobo marino, alejado de la falta de infraestructura que poco sabe de presupuestos y falsas promesas, se acerca hasta el puerto a buscar su alimento, que como siempre llega de la mano de los pescadores recién arribados.

El cuadro, una postal de la ciudad, muestra a los barcos flotando, con los trabajadores a bordo en plena descarga y otros sobre el camión de culata recibiendo los cajones de pescado fresco.

Alrededor, los turistas observando atónitos y entre todos, el mamífero a la espera de recibir algún excedente que del camino entre el barco y el camión, caiga del pesado cajón. Eso es suficiente para que los veraneantes se vayan conformes a pesar de la mugre, de los barcos hundidos, de la chatarra que prolifera y del aspecto descuidado, de un lugar que debiera ser una cuidada reliquia.

 

Estrellas de mar y artesanos

 

Junto al muelle se ubican puestos de venta de adornos marinos, como caracoles de distintos tamaños, picorocos y valvas de diferentes especies. No faltan tampoco las estrellas de mar y las artesanías.

El recorrido puede incluir también la Terminal Pesquera Artesanal, los balnearios, las casas antiguas, el casco histórico, el club Náutico, el “arbolito de Salas” o Punta Verde, desde donde se observa con claridad la imponente planta de Soda Solvay.

San Antonio Oeste está a 15 kilómetros de la villa, por la ruta 2. Los turistas valoran su belleza y sus atractivos. Ahora resta que San Antonio se valore y empiece a hacer de sí mismo un lugar más cómodo para vivir y aún más agradable para quienes prefieren pasar en él parte de sus vacaciones.

Nota asociada: VERANO 2004: La Marea, una buena opción para dejar atrás el bullicio de Las Grutas  

Nota asociada: VERANO 2004: La Marea, una buena opción para dejar atrás el bullicio de Las Grutas  


Comentarios


Una postal con barcos y lobos marinos 15-01-04