Una prolongada pasión que dura treinta años

La fórmula para que “Opus Cuatro” permanezca unido a través del tiempo y las modas ha sido armar una estrategia que los mueve como empresa sin perder la preocupación primigenia.



NEUQUEN (AN).- Si hay una condición muy especial en “Opus Cuatro”, es aquella de manejar sus negocios lo más estrechamente posible. Tan presto pueden estar observando su imagen antes o después de los conciertos, como chequeando los detalles de sus producciones discográficas o el intercambio con otros músicos.

Logran a la vez, estar armando hasta la obsesión una gira europea y pensando en un disco mucho tiempo antes de lanzarse a la apuesta por una temática. Porque sabido es que, han podido moverse con la misma solvencia, sea compartiendo corales, haciendo espirituales negros (su especialidad de antaño), la música contemporánea argentina y hasta el mismísimo tango.

No existe el riesgo, a excepción, claro está de la inversión o la devolución del público. No existe riesgo en la elección del género, porque con muchos ensayos obtienen“buenos rindes” cualquiera sea el repertorio.

Sin embargo, aún no les hanvuelto a suceder aquellos hechos extraordinarios de otras épocas, cuando llenaban estadios. Pero si cualquiera observa su agenda, mes a mes, sin alharaca el cuarteto tiene no menos de diez conciertos mensuales, sea en minigiras por la zona bonaerense o en la propia capital.

Cubrir este número es casi ser “elegidos” entre los mejores exponentes del arte musical de nuestro país.

Los de “Opus Cuatro” llegaron el sábado, para una fiesta que ya se ha tornado tradicional en Neuquén: “Navidad en familia” en la que se unen las iglesias cristianas, las vecinales y el municipio.

Volver a la zona, es como hallarse en un terreno profundamente conocido, la visitan a lo largo de dos décadas, tienen sus amigos de verdad y buenas relaciones con productores desde siempre.

Alberto Hassan es el hombre de las relaciones públicas, pero aparte, siempre es pródigo y feliz de alimentar los lazos que fomentaron con sus tres compañeros de ruta.

¿Treinta y dos años? ¿Cómo manejar los entramados humanos? ¿Cómo los intereses económicos? ¿Los compromisos?.

Los “Opus” descubrieron sin obviar esfuerzos y sinsabores, que hay fórmulas que marcan las diferencias entre afectos y empresa. No hay que olvidar que allá por 1968 el primer tenor Alberto Hassan y el “bajísimo” Federico Galiana eran estudiantes universitarios y desde entonces arrancaron juntos, aunque entre las encrucijadas de la vida, dos se fueron y dos llegaron: entre éstos el boliviano y barítono Hernando Irahola y el segundo tenor Marcelo Balsells.

El futuro inmediato le es pródigo. Dejan de preocuparse por el próximo lanzamiento de un compacto a puro tango, para marcharse durante un mes por Europa. Van por decimoquinta vez, para el reencuentro con Francia en París y para los estudiantes de Douai, Lille y Behune. También cantarán en Berna y Lugano, en Leidu (Holanda) estarán junto al coro de jóvenes. Alemania los esperará en Kalsruhe y Frankfurt y además se correrán hasta Luxemburgo.

Estas visitas suelen, de tanto en vez, reafirmarse con el lanzamiento de discos. El caso más reciente fue la placa “Opus Cuatro se vuelve a más” para el mercado europeo y la edición, el año pasado de “Cantata al general San Martín” bajo dirección de Luis Serra, distribuído en Alemania, Colombia, Chile y México.

¿Vigencia? Permanente y el reconocimiento, en su género, como eslabones irrepetibles dentro de la música argentina.


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Una prolongada pasión que dura treinta años