Urnas: “nada fácil”, insiste la UCR

El tema domina en los sectores del partido. Preocupa la definición del primer diputado.



Ratificación de diagnóstico: “Nada será fácil”.

Así siguen percibiendo el gobierno rionegrino y su viga política -el radicalismo- las elecciones parlamentarias de octubre. La apreciación es producto de un análisis que se sostiene en el tiempo y de cuyo contenido está persuadido el conjunto de la dirigencia y militancia partidaria. Durante los días últimos este tema fue dominante en cuanta reunión de radicales hubo en la geografía provincial.

En El Bolsón, por caso, se abordó durante la reaparición del Movimiento de Afirmación Radical que lidera el diputado nacional Fernando Chironi, cónclave que nucleó a más de medio centenar de dirigentes y cuadros.

También se habló del tema esta semana en el Alto Valle en el marco de la línea interna que conducen el vicegobernador Mario De Rege y el ex ministro de Economía y hoy legislador, José Luis Rodríguez.

Y el sábado, en Conesa, en una reunión la Juventud Radical a la que asistieron varios de los principales timoneros provinciales del partido, la inquietud por la dialéctica que puede alcanzar el proceso electoral en marcha, formó parte sustancial de los contactos entre distintos planos de los asistentes.

Cuando se exploran la razones y naturaleza que fundamenta la convicción radical sobre lo complejo del desafío de octubre, la batería de argumentos es amplia. En su conjunto, los fundamentos hacen a lo que puede denominarse como red motivacional del voto, o sea la razones por las cuales la gente puede optar por el radicalismo o por otra fuerza.

¿Por dónde marchan las reflexiones de los radicales?

• Sostienen -por caso- que si en octubre estuviera en juego la gobernación, partido y gobierno se sentirían más seguros. Avalan esto desde el convencimiento que ante un comicio de esa naturaleza, la identificación de los votantes con el radicalismo sería más firme que tratándose de una elección parlamentaria, donde hay menos poder en juego.

• Computan los radicales que la alianza PJ-Encuentro, único eje opositor con posibilidades de derrotarlos, trabajara el camino a las urnas identificandose asociados a la imagen del gobierno de Kirchner, al que nadie en el oficialismo provincial imagina con escaso poder en octubre.

– Desde la política se podrá o no estar de acuerdo con Kirchner, pero sin duda que para legiones de votantes la imagen de Kirchner está vinculada con la idea de un cambio. La incógnita nuestra es cómo operará esa idea en las urnas ante el planteamiento que votar al peronismo es votar ese cambio -reflexionó la semana pasada ante este diario el diputando nacional Chironi.

• De cara a un escenario electoral eventualmente marcado por aquella idea de cambio alentada por los peronistas, los radicales se preguntan sobre cuál sería la estrategia adecuada para confrontar con esa propuesta. “¿Qué priorizar y cómo diferenciarnos?”, se preguntan. Luego aclaran que parte de la respuesta posiblemente transite por una apuesta que ya formuló el propio gobernador Miguel Saiz: “En la elección de octubre se plebiscita mi gobierno”. El partido está fuertemente nucleado alrededor de esta idea fuerza.

– El tema es llegar a noviembre con un posicionamiento lo suficientemente firme como para que la identificación con la necesidad de plebiscitar al gobierno radical esté fuertemente instalada afuera del radicalismo, y esto tiene que ver con los niveles de eficacia que tenga la gestión Saiz… tratamiento errático de problemas, carencia de amplitud de criterio para enriquecer decisiones o compras de automóviles de 100.000 pesos, no son elementos que nos ayuden mucho -comentaba con un dejo de ironía en la madrugada del sábado un conspicuo veranista roquense.

• Inmersos en todo este marco los radicales se preguntan cómo instalar el primer candidato a diputado nacional, interrogante formulado desde la lógica que oficialismo y la alianza se repartirán las dos bancas en juego. La UCR todavía no definió su candidato, un tema que está en manos de Saiz. Se admite en el radicalismo que cuanto a más personalidad y pensamiento propio que tenga él o la elegida, tanto mejor. ¿Por qué?

– Porque si bien el partido acompañará en pleno, no es menos cierto que hay que suplir los baches que el propio Saiz tiene en lo que hace a “fuerza propia” para “meter” la candidatura desde su propio cargo de gobernador… se trata de algo que tiene que ver con la batalla comunicacional que es propia a toda elección… Pablo Verani hacía de un marciano, un candidato. Era lanza y escudo en toda campaña… pero ahora la historia es otra -acotó el radical roquense en la madrugada del sábado.

En fin, dilemas que de frente a las elecciones parlamentarias de octubre sobrelleva un radicalismo con más de dos décadas en el poder.

Un lapso que ante las urnas puede ser un poder excluyente. O también una debilidad.


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