Uruguay: las encuestas también muestran que mentir cuesta caro

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Johan Cruyff, futbolista y entrenador holandés, fallecido el jueves pasado

Emilio Cárdenas (*)

La conocida consultora política uruguaya Equipos acaba de publicar los resultados de su encuesta nacional de imagen de los políticos orientales al cierre del mes de febrero. No hay demasiadas sorpresas. Salvo una, quizás: la que demuestra cuán fuerte ha caído la imagen del actual vicepresidente, Raúl Sendic, luego de que de pronto se conociera que mintió descaradamente cuando pretendió ser licenciado en Genética Humana, recibido presuntamente en la Universidad de La Habana, en Cuba, y se demostró que ello no era cierto. Además de la enorme vergüenza que el hecho naturalmente significó para Raúl Sendic (que ya venía muy lastimado por los escándalos de corrupción vinculados con su gestión al frente de la petrolera estatal uruguaya Ancap), su imagen pública se vio fuertemente afectada, como era de esperar y corresponde a un político que de pronto se abraza a una tonta falsedad y pretende torpemente tener un CV que no le corresponde. Esto es, cuando pretende asumir –falsamente– un perfil científico o técnico que no tiene, ni le corresponde. Engañar a la gente, entonces. Mentir. En los demás capítulos de la encuesta se advierte que la gestión del presidente Vázquez tiene cada vez menos aprobación pública, ahora logra solamente un 35%. Y cuenta con una desaprobación similar, del 34%. Pero lo cierto es que Tabaré Vázquez sigue siendo, al menos por el momento, el político más “atractivo” para los orientales, con un 49% de apoyo. Ése es ahora el mismo nivel del expresidente Pepe Mujica, cuya imagen cayó duro, unos 11 puntos. Opinando constantemente sobre lo que no sabe, para mantener notoriedad y metiéndose a complicar la gestión de Vázquez, un Mujica nostálgico del poder ha perdido popularidad y generado muchas resistencias, por lo demás ahora se advierte claramente cuán poco exitosa fue su gestión de gobierno. La caída era previsible, entonces. El que no termina de atraer a la gente es el joven y activo senador Luis Lacalle Pou, reciente candidato presidencial de la oposición, que terminara derrotado por el Frente Amplio. Tiene apenas un 35% de apoyo. Escaso, por ahora. Pero lo cierto es que su tarea no es simple y está hoy claramente por delante del propio ministro de economía, Danilo Astori, quien recoge un 31% de adhesiones. Y es el candidato a futuro presidente que cosecha más adhesiones. Raúl Sendic, por su parte, obtiene apenas un 21% de “simpatías”. Casi nada. Particularmente si se advierte que Sendic tiene, además, el “saldo neto” negativo (la diferencia entre las “simpatías” y las “antipatías”) más alto de todos, un -37. Lo que demuestra cuán resistido y repudiado es. Para cerrar, cabe asimismo señalar que, es cierto, el Frente Amplio está lentamente perdiendo adeptos y apoyo. En diciembre pasado esa agrupación de izquierda tenía un importante 48% de apoyos, hoy en cambio logra tan solo un 32%. Pero, cuidado, algo parecido le está pasando también a la oposición: el tradicional Partido Blanco cayó al 29% de aprobación y el Partido Colorado, al 7%, una situación política triste para los colorados que podría hasta calificarse de “marginal”, en consecuencia. Las cifras citadas parecen reflejar lo que se advierte desde el otro lado del Río de la Plata con un seguimiento más o menos cuidadoso de lo que parece suceder políticamente en la Banda Oriental. (*) Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas


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