Varias agrupaciones buscan eliminar el financiamiento del Carem

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE- Distintas ONGs ambientalistas, lideradas por Greenpeace, encararon una intensa campaña para hacer desistir a los legisladores nacionales aliancistas de incluir en el presupuesto 2000 alternativas de financiamiento para el proyecto Carem, un reactor de baja potencia de generación de energía nucleoeléctrica.

Se trata de un proyecto largamente acunado por la Comisión Nacional de Energía Atómica, que desde su concepción no encuentra país ni ciudad interesado en su compra. Por el momento el Carem está en los papeles y requiere de 132 millones de pesos para convertirse en un prototipo.

En el proyecto de presupuesto 2000 presentado por el gobierno nacional figura un capítulo destinado a este emprendimiento, al que los ecologistas intentan minar. Juan Carlos Villalonga, titular de Greenpeace Argentina, informó recientemente que gracias al desentendimiento entre la Alianza y el PJ, esa causa logró unos días de respiro.

«Esto nos permitió aprovechar horas valiosas para discutir con varios legisladores y hemos podido confirmar cierta resistencia al artículo.67 (referido al Carem) dentro de la Alianza. Estamos trabajando con la diputada Silvia Vázquez para fundamentar la oposición a ese artículo cuando se discuta en el recinto. Esto sucedería en la semana próxima si es que no se produce una mayor discusión o la Alianza no plantea un proyecto de presupuesto nuevo».

Así explicó Villalonga a las ONGs de la iniciativa el modo como se está planteando la oposición al Carem, agregando que además comenzó en ese sentido una colecta de firmas.

En este caso están buscando adhesiones entre miembros del sector científico que luego será difundida. Tras ese propósito, pidió la colaboración de más entidades, «particularmente de aquellos sitios con conflictos nucleares», que se dediquen a difundir la oposición al Carem entre legisladores provinciales.

En esa misiva reclaman la «eliminación de los subsidios previstos en el presupuesto 2000 para la construcción de nuevos reactores nucleares», en especial el referido al otorgamiento de 132 millones de pesos para la construcción del prototipo del reactor Carem.

«Esta decisión es un grave error desde el punto de vista económico, energético y ambiental -afirma la nota-. Existen otras alternativas energéticas más limpias, económicas y con un potencial de desarrollo mucho mayor que la opción nuclear».

Más adelante insta a «impedir que se siga gastando dinero público en reactores atómicos» y pide a los legisladores que asignen «correctamente los fondos de los argentinos eliminando subsidios a las energías sucias y, por el contrario, alentar el desarrollo de las energías limpias».

Ya cuentan con el respaldo de unas 40 entidades, entre las que se destacan la Asociación Ambientalista Piuké, Asociación para la Defensa de la Naturaleza Lihué y la Comunidad del Limay (las tres de Bariloche); la Fundación Inalafquen y la Sociedad Ecológica Regional, de Río Negro; y la Fundación Patagonia Natural.