Vázquez no ofreció resistencia al ataque de sus hijas

La autopsia corrobora que participó voluntariamente del ritual esotérico. Una junta médica comenzó a analizar si las jóvenes pueden responder por el crimen. Hay secreto de sumario.



BUENOS AIRES (Télam y DyN).- Juan Carlos Vázquez, el ferretero acuchillado cien veces por sus hijas en Villa Urquiza hace ocho días, no se resistió al ataque. Así lo reveló la autopsia, que reforzó la hipótesis de que el hombre participó voluntariamente de un ritual esotérico. La apreciación coincide con testigos que escucharon a la víctima quejarse de dolor pero en ningún momento pedir auxilio.

En tanto las hermanas Gabriela y Silvina Vázquez, de 29 y 21 años, respectivamente, fueron sometidas ayer a una junta médica durante tres horas con el objetivo de evaluar su estado mental, en la penitenciaría del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio Moyano donde están alojadas.

Las entrevistas fueron efectuadas en forma separada por especialistas del Cuerpo Médico Forense y peritos de parte propuestos por la defensa de las imputadas.

Fuentes del Servicio Penitenciario Federal dijeron que el examen médico se extendió durante tres horas a la mañana y que continuará al menos dos días más.

Los resultados del estudio estarían listos recién en dos meses después de los cuales se decidirá si las jóvenes son o no inimputables y, en consecuencia, si se las cita a prestar declaración indagatoria.

El informe forense preliminar sobre la autopsia hecha al cuerpo de Vázquez determinó que el hombre no ofreció resistencia cuando era acuchillado por sus hijas.

El juez a cargo de la causa Julio Corvalán de la Colina dispuso ayer un estricto secreto en las actuaciones después de que la defensora oficial de las acusadas protestó por la conferencia de prensa que brindaron el lunes autoridades penitenciarias.

La queja surgió a raíz de la revelación por parte del Servicio Penitenciario de informes psiquiátricos que indican que la hermana menor dijo haber estado poseída por el titular del Centro Alquímico de Buenos Aires, Sergio Echeverry, mientras mataba a su padre.

Eso motivó que la abogada de las imputadas, Catalina Moccia de Heilbron, pidiera al juez que “garantice el secreto del sumario”, y que evalúe la posibilidad de cuestionar judicialmente el rol del Servicio Penitenciario por violar la reserva que deben mantener las actuaciones.

En tanto, en medios tribunalicios trascendió que un abogado de Echeverri presentó un escrito en el que “pone a disposición” del magistrado a su asistido.

Las fuentes destacaron que el juez recibió, en las últimas horas, el sumario de la comisaría 49 que intervino inicialmente en la pesquisa por el episodio ocurrido el último lunes de marzo en la calle Manuela Pedraza 5873.

La Defensoría Oficial de la Nación -a través de un comunicado- señaló que la actitud de Moccia de Heilbron fue motivada por la “repercusión periodística que el caso tuvo” y para “garantizar la defensa en juicio de sus asistidas y el debido proceso legal”.

“Habida cuenta de la gravedad de los hechos investigados, la repercusión pública que ha tomado el caso y considerando que ello puede perjudicar la investigación y su final esclarecimiento, solicito se disponga con carácter de urgente el cumplimiento efectivo del artículo 204” del Código Procesal Penal, dijo la Defensora Oficial.

Esa norma establece en uno de sus párrafos que “el juez podrá ordenar el secreto por resolución fundada siempre que la publicidad ponga en peligro el descubrimiento de la verdad”.

Moccia de Heilbron sostuvo que “aún no se ha tenido la posibilidad de establecer mínimamente lo que en definitiva ha acontecido y mis representadas aún no han sido siquiera citadas a indagatoria”.

El Servicio Penitenciario expresó el lunes que Silvina Vázquez manifestó que es “totalmente inocente” del crimen de su padre, y aseguró haber estado “poseída por Sergio” mientras actuaba, en referencia a Sergio Echeverri.

Polémica por la inscripción en Culto

BUENOS AIRES (Télam).- El secretario de Culto, Norberto Padilla, confirmó ayer que el obispo de Bariloche, monseñor Rubén Frassia, solicitó hace cinco años que se le negara la inscripción a la Iglesia Mariavita, vinculada con el Centro Transmutar, pero aclaró que la entidad fue anotada porque “cumplió con todos los requisitos” exigidos.

Padilla aclaró que se podría revocar la inscripción si se prueba que la asociación religiosa es una organización delictiva, si atenta como tal contra la moral y las buenas costumbres o si utiliza la denominación religiosa para encubrir una actividad exclusivamente comercial.

El secretario de Culto precisó que al solicitar la inscripción, la Iglesia Mariavita manifestó expresamente no tener vínculos de ningún tipo con el Centro Transmutar, al que presuntamente concurría Silvina Vázquez, acusada junto a su hermana de haber matado a su padre.

La Iglesia Mariavita fue inscripta en el Registro de Cultos durante el anterior gobierno, el 28 de marzo de 1995, cuando el secretario de Culto era Angel Centeno.

El obispo Frassia había calificado como “muy grave” que la Secretaría de Culto “haya dado el permiso” para inscribir la Iglesia Mariavita. Dijo que en 1994 pidió a las autoridades que no la inscriban y sostuvo que en su momento hubo dos dictámenes negativos en la repartición.

Dentro de la jurisdicción eclesiástica del Obispado de Bariloche, en un paraje cercano a El Bolsón, está emplazada una sede del culto, que encabeza Claudio Paleka, que según Frassia “engaña a la gente” e “instala el miedo” a través de “imágenes de gnomos, duendes y gárgolas”.


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