Vecinos expectantes

EL CAIRO (AP).- La realidad iraquí de ataques con autos-bombas casi diarios y una economía tan estropeada como sus averiados oleoductos, no ha impedido que algunos vecinos de la región sueñen con un futuro mejor.

"Al final, veremos en Irak un modelo para la democracia", expresó Negad el-Borai, abogado egipcio y activista de derechos humanos, mientras un gobierno interino iraquí se prepara para tomar las riendas.

Otros, en cambio, temen que la violencia y la inestabilidad del Irak post-Saddam Hussein, y no la democracia, se expandan por la región como resultado de la invasión liderada por Estados Unidos.

"Salta a la vista", dijo Jaled Batarfi, editor de un diario en Arabia Saudí, donde algunos terroristas intentan justificar sus secuestros y ataques contra estadounidenses y ciudadanos de países occidentales diciendo que la guerra de Irak y sus consecuencias son una prueba de la mala intención de los occidentales hacia los árabes y musulmanes.

Se cree que extranjeros inspirados en esa filosofía se encuentran entre los insurgentes que combaten contra las fuerzas de ocupación en Irak, junto con partidarios de Saddam y milicianos chiítas radicales. El vecino Irán figura entre los que observan la situación atentamente y con ansiedad.

"Un Irak estable beneficiará a Irán. Sin embargo, hay aún un largo camino por recorrer antes de que se imponga la democracia en Irak", sostuvo Ebrahim Yazdi, ex ministro de relaciones exteriores de Irán.

"Los grupos iraquíes no se ponen de acuerdo sobre qué dirección tomar", declaró.

Washington ha acusado a los iraníes de inmiscuirse en Irak con la esperanza de convertir al país, de mayoría chiíta, en una teocracia chiíta al estilo de la iraní. Los iraníes ven con inquietud la influencia militar y política de Estados Unidos, un viejo enemigo.

Los vecinos árabes de Irak también observan con atención la situación iraquí.

Cualquier lucha por el poder en la que compitan los grupos étnicos y religiosos iraquíes -curdos y árabes; chiítas, y sunitas-podría desencadenar una guerra civil que desestabilizaría a toda la región.

El abogado egipcio, consideró que Estados Unidos debería ser elogiado por haber derrocado a Saddam y dado a los iraquíes la posibilidad de la democracia. Sostuvo que el país necesitará ayuda occidental para restaurar la paz, pero los iraquíes y otros árabes deberán trabajar para forjar democracias estables.


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