Viajar por rutas de la Línea Sur es una tortura

Las dos principales vías, las rutas 6 y 23, se encuentran en pésimo estado. Para colmo, tanto desde Vialidad Provincial como Nacional se aseguró que no habrá reparaciones este año.

La ruta 23 es la más transitada de la Línea Sur y su estado da pena.
INGENIERO JACOBACCI (AJ).- El pésimo estado que presentan las principales rutas de la Región Sur ha motivado innumerables quejas en quienes las transitan con frecuencia.

Mientras que el malestar de los habitantes de la zona crece con el pasar de los meses, desde los organismos competentes afirman que «no hay combustible» y que «hasta el año que viene no se van a repasar».

La ruta provincial 6 y la nacional 23 son las principales rutas que atraviesan la Línea Sur de este a oeste y de norte a sur. Ambas están literalmente «destrozadas» y es muy difícil transitar.

«A lo largo de los años he visto las rutas en mal estado, pero como ahora nunca. No podés viajar a más de 50 o 60 kilómetros por hora. Cuando no se te rompe una cubierta, es el tanque de combustible, el escape o un amortiguador. Es una verguenza», sostuvo indignado Ariel, quien diariamente une General Roca con Jacobacci por cuestiones de trabajo.

La 6 es la peor

De las dos rutas, la 6 es la que en peor estado presenta. La situación se debe a que desde hace más de tres años no se realizan los trabajos de mantenimiento.

En los 200 kilómetros que unen Jacobacci con el límite de la provincia de Chubut, prácticamente no se puede transitar. La presencia de profundos pozos, grandes piedras, serruchos, lomos de burros y cortes provocados por las lluvias y nevadas del invierno es constante durante todo el trayecto.

Entre Jacobacci y el empalme con el asfalto, en La Esperanza, las alcantarillas sobresalen en la calzada y representan un gran peligro.

Lo mismo que el corte que realizó el agua de lluvia y nieve en la zona conocida como «Llao Llao», en las cercanías del paraje Colán Conué. Allí hay un profundo corte de unos 10 metros de ancho y los automovilistas deben salir de la traza de la ruta para poder circular.

Los tramos más rotos

En cuanto a la ruta 23, los tramos más destrozados son los que unen Los Menucos con Maquinchao y Pilcaniyeu Viejo con el Empalme Ruta 237.

En el primer tramo la presencia de grandes piedras y serruchos es permanente a lo largo de los 70 kilómetros.

A estos obstáculos se le suman innumerables «huellones» y desvíos hechos por los automovilistas.

Entre Pilcaniyeu Viejo y la ruta 237, la presencia de grandes pozos, piedras y zanjones hacen que en partes, el tránsito sea casi «a paso de hombre».

Los arreglos deberán esperar hasta el 2003

Al menos durante lo que resta de este año, el pésimo estado de las rutas no va a sufrir mejoras. Todo lo contrario, el deterioro se profundizará.

Fuentes vinculadas a los organismos encargados de mantenerlas -Viarse y Vialidad Nacional-, señalaron que «no hay fondos para combustible».

«Ya se terminó el presupuesto previsto para este año y por eso no hay plata para comprar combustible para las máquinas», sostuvieron.

Desde Vialidad Nacional se añadió que en cada distrito hay una reserva de combustible «para utilizar en caso de emergencia».

La falta de presupuesto postergó la realización de importantes obras prevista para este año como la proyectada en la conocida «subida del caracol», en las cercanías de Comallo.

Ese sector de curvas se iba a transformar en una recta.

Como ocurre cada año, durante la época de mayor transitabilidad -muchos turista eligen la 23 para unir la cordillera con el mar por una cuestión de economía por la nafta «barata» y de distancia- las rutas presentan su peor estado.


La ruta 23 es la más transitada de la Línea Sur y su estado da pena.
INGENIERO JACOBACCI (AJ).- El pésimo estado que presentan las principales rutas de la Región Sur ha motivado innumerables quejas en quienes las transitan con frecuencia.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora