Villa La Angostura con la música a pleno

La belleza del paisaje de Villa La Angostura y de los conciertos que se ofrecen en la “Semana de la Música” envuelven al público en el clima mágico de un encuentro inolvidable.

VILLA LA ANGOSTURA (Enviada especial).- Muy pocas cosas pueden ofrecer al hombre la condición de estar en armonía absoluta, en cuerpo y alma, entre las marismas de la vida. Dependerá de quién, pero es fácilmente adivinable que la belleza absoluta de la naturaleza, con verdes de tonalidades inimaginables, el amarillo de las retamas, las rosas mosqueta florecidas en la gama de las rosas-rojos, las montañas apenas nevadas, el lago y todo género de instrumento, cuerdas, viento, teclado, haciendo las más acabadas muestras musicales de todos los tiempos, tal vez -todos esos elementos juntos y sumados- permitan por un rato tocar el cielo con las manos.

La “Semana de la Música” que se está desarrollando en Villa La Angostura supera lo netamente programado para conciertos en iglesia, colegios o entidades de la comunidad.

La Orquesta Provincial de Cámara de Neuquén, que es la anfitriona junto con la municipalidad de esta localidad, están trabajando en plenitud, repartiéndose casi todo el día entre ensayos, asistencia a clínicas de instrumentos dictados por profesionales de reconocida trayectoria que participan en los programas para todo público, y sobre todo, cumpliendo con numerosas sesiones de grabación.

Un laborioso equipo de Radio y Televisión de Neuquén (RTN), ha asumido la responsabilidad de filmar en conciertos especiales sin público, tanto en interiores como en medio de la pródiga naturaleza de la villa. Participan no sólo la orquesta perteneciente a la Fundación del Banco de la Provincia del Neuquén, que dirige Naldo Labrín, como los nucleamientos menores, tríos, cuartetos y quintetos.

Lo cierto, que en el magnífico predio donde se erige el residencial Inacayal perteneciente a la Universidad de Buenos Aires -unas 26 hectáreas sobre el lago Nahuel Huapi- distante a dos kilómetros del casco urbano, todo es música. Solistas ensayando con persistencia sus partes. Por allí se suele oír, inmerso en una habitación indefinible algún violín, más aquí una flauta traversa mostrando un Mozart para participar en un concurso, en cierto lugar una guitarra inefable que se alarga en su perfeccionamiento, hasta unos minutos antes de partir para un concierto.

En otro sector, a la sazón un enorme comedor acondicionado a los efectos de sala de grabación, la orquesta completa filma “La primavera” de Vivaldi para violín y orquesta, con la solista Marina Timonina (Rusia); el Concierto de Telemann con Adrián Felicia (violín) y Patricia Calafatti (oboe) y para el cierre con la Sinfonía de Karl Ditterdoft.

Todo sucedía en la tarde del martes, entre carreras de los técnicos y cámaras que se multiplicaban luego, en el líving de la bella casona del administrador de Inacayal, Gustavo Passalacqua, un rionegrino e inmejorable anfitrión que prestó el espacio para rodar la actuación del Quinteto de Vientos de la Orquesta de la Universidad Nacional de Lanús.

Fue indescriptible ese momento. Por el amplísimo ventanal vidriado del techo al piso, se palpaba la magnificencia de un prado de césped plagado de bandurrias, con la cordillera al fondo, las aguas encabritándose por el atardecer lloviznoso y con viento y los nubarrones peleándose a capa y espada las cumbres a las nevisqueros más empinados.

¿Y la música? Y la música en todas partes, por dentro y por fuera, siguiendo ¿por qué no? el zigzagueo de una lágrima. Es que no se puede acusar recibo de tanta belleza junto y dejársela toda adentro: cualquiera explotaría.

Ya por la noche, la invitación fue en la escuela primaria 104. El salón lució a pleno y fue una de esas jornadas inolvidables. La Orquesta del BPN presentó el concierto para violín y orquesta de Haydn y a la solista Belén Almada de 14 años. Esta promisoria y talentosa jovencita cordobesa ya ha sido varias veces laureada. Es alumna de otro reconocido ejecutante, Rafael Gintoli, quien aseguró ante “Río Negro” un futuro a lo grande para su discípula.

El segundo tramo del concierto del martes, fue la aguardada presentación de otro talento autóctono: Damián Cazeneuve, neuquino graduado en Buenos Aires, en guitarra que junto a la orquesta encaró con solvencia el concierto españolísimo para guitarra y orquesta de Castelnuovo-Tedesco.

La gente de la Villa no ha dejado de llenar, de acompañar a los músicos, noche a noche, con una fidelidad que ha dejado azorado a los organizadores, y a la vez protagonistas. Calurosamente aclamados, sienten que haber armado esta semana musical, con visión del futuro, ha sido apostar y ganar con creces.


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