Violencia y desorden siguen reinando en Irak

Pocas fueron las promesas que las nuevas autoridades nacionales pudieron cumplir.





BAGDAD (DPA/AFP) - El desconcierto es la nota dominante en Irak un año después del traspaso formal del poder en Irak, tanto por los políticos en el gobierno de transición en Bagdad como entre sus socios en Washington. Y es que apenas se ha cumplido nada de lo que anunciaron por todo lo alto a finales de junio de 2004: la situación de seguridad es catastrófica, lo que dificulta la reconstrucción del destruido país; aunque ya se han celebrado las primeras elecciones libres, la mayoría de los iraquíes lo que desean es "seguridad y un suministro eléctrico estable".

Pero también en estos dos aspectos pintan muy mal las cosas.

Hay que ver todo lo que prometieron en aquella ocasión: "Creemos que somos capaces de controlar la seguridad", dijo el primer ministro interino, Iyad Allawi, actual jefe del principal bloque de oposición en el Parlamento y que hoy trabaja en pos de su regreso al poder en las próximas elecciones.

Pero la violencia de los terroristas suicidas y los grupos insurgentes locales es algo que ni el gobierno de Allawi ni el elegido en enero de este año, al que pertenecen algunos miembros del anterior gabinete, hayan logrado controlar.

Más bien todo lo contrario: desde que está en el poder el nuevo gobierno del primer ministro Ibrahim al Jaafari, un gabinete dominado por chiítas y kurdos, se ha derramado más sangre que nunca. Según Estados Unidos, a la par se ha incrementado la cifra de ataques contra las tropas extranjeras.

Al Jaafari afirmó ayer en Londres que "dos años serán suficientes para restablecer la seguridad en Irak", mientras en su país la violencia dejaba al menos diez muertos durante la jornada, cuatro de ellos a causa de un coche bomba en un concurrido mercado de Bagdad.

También ayer, dos soldados estadounidenses murieron al estrellarse su helicóptero de combate AH-64 Apache al norte de Bagdad, informó el ejército estadounidense sin realizar mayores precisiones.

Según una fuente del ministerio del Interior iraquí, el aparato cayó en Al Mishahda, a unos 40 km al norte de Bagdad. "Dos años serán suficientes, y más que suficientes, para establecer la seguridad en nuestro país", subrayó Al Jaafari en una conferencia de prensa tras reunirse en Londres con el primer ministro británico Tony Blair, en respuesta a una pregunta sobre la partida de las tropas extranjeras presentes en su país.

Las declaraciones del Al Jafari sobre la pacificación de Irak se producen al día siguiente de las declaraciones del secretario de Defensa estadounidense Donald Rumsfeld, que estimó que los ataques insurgentes podrían durar más de una década y admitió que funcionarios de su país se reunieron con rebeldes iraquíes. Durante la conferencia de prensa en Londres, Al Jaafari dijo también que está a favor de contactos con los insurgentes con el objetivo de incorporarlos al proceso político iraquí . También Gran Bretaña se ha sumado a Estados Unidos y al gobierno iraquí para contactar a miembros de la insurgencia en Irak a fin de acabar con la violencia, dijo el primer ministro Tony Blair.

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