Vitalidad y vigor femeninos
"La vida te despeina" es una antología de cuentos que retratan momentos clave e inesperados en la vida de una mujer.
BUENOS AIRES (Télam).- Con una impronta por momentos almodovariana, quince escritoras entre las que se encuentran la mexicana Angeles Mastretta, la española Rosa Montero, la italiana Susanna Tammaro y la argentina Ana María Shua participan de «La vida te despeina», una antología de cuentos que retrata esos momentos inesperados en que la vida de una mujer cobra sentido.
Las autoras convocadas por la línea Sedal para esta antología intentan a través de sus relatos alentar a las mujeres a ser ellas mismas, a divertirse y a romper con la rutina: la consigna es que lo inusitado de la vida cotidiana pueda operar como un factor de cambio, personal o social.
La antología incluye también historias escritas por la nicaraguense Gioconda Belli, la chilena Marcela Serrano, la uruguaya Claudia Amengual y las argentinas Maria Fasce, Liliana Heer, Angela Pradelli, Marta Nos, Cecilia Absatz, Liliana Heker, Susana Silvestre y Luisa Valenzuela.
«Este es un momento muy interesante de la mujer, y es importante tomar como símbolo una cabeza despeinada, que significa la vitalidad, el vigor y nuevas herramientas de libertad», aseguró la escritora Cecilia Absatz a Télam.
La autora, que participa de la iniciativa editada por el sello Planeta, aseguró que la propuesta le pareció muy interesante «porque es una especie de novedad tener un producto literario o un libro considerado como un producto. Una forma nueva de publicar y que se produzcan hechos literarios donde todos salen ganando».
En «Azul profundo» -el relato de su autoría que integra la antología- Absatz aborda la relación de la mujer con su auto, una concepción que de alguna manera compite con la concebida por los hombres, «que siempre retacean el lugar de independencia de la mujer en una relación y en la conducción del automovil».
«Todos los cuentos incluidos en la antología responden a una redefinición de la mujer y muestran cómo se va reformulando su condición a través de las diferentes historias», reflexionó la escritora.
Desde registros de escritura muy distintos entre sí, casi todos los relatos proponen alguna forma de rebelión o liberación de la heroína frente a viejos mandatos: en «De viaje», por ejemplo, la mexicana Mastretta plantea cómo un viaje cambia la perspectiva de una mujer obsesionada por los sueños de su marido.
Si se trata de mujeres que nece
sitan recuperar algo -aunque sólo sea el decoro después de una lluvia de arrebatos- nada mejor que «Los besos de un amigo», el relato de Montero que la desesperación de una mujer por conquistar a su vecino extranjero.
Más promisoria parece la relación en ciernes entre Ignacio y a María, según relata Marcela Serrano en «Nosotras que nos queremos tanto», protagonizada por una mujer que debajo de una apariencia autosuficiente y algo desaprensiva esconde el deseo de que un amor que la colme para siempre.
«'La vida te despeina' es un slogan publicitario que me parece muy acertado, por lo menos en mi caso. La vida me dio vuelta todo lo que había imaginado porque viajé a España con un contrato de dos meses y allí me enamoré. Y sin darme cuenta tuve un hijo y ahora estoy viviendo en Barcelona», aseguró por su parte María Fasce en diálogo telefónico con Télam.
«Elegí una historia sobre una pareja con un bebé en esos primeros meses que son bastante terribles, una etapa de agotamiento extremo donde uno pasa de la euforia y la felicidad a una situación de desesperación total», sintetizó.
Con este relato, «quise mostrar que una se da cuenta al final qué cosas son importantes y cuáles hay que relativizar. Cuando tu bebé se vomita por quinta vez -como decía mi marido- tu instinto maternal hace que no lo tires por la ventana. Llega un punto en que la paciencia no alcanza, pero en perspectiva te das cuenta de que la felicidad es eso, incluso cuando estás desesperado un hijo lo llena todo», describió Fasce.
Para la uruguaya Claudia Amengual, la idea general del libro «es una apuesta a la no resignación, a hacerse cargo de la propia vida» como la protagonista de su cuento, una mujer cansada que termina por asumir sus responsabilidades y por creer en el derecho a la felicidad, un estado de plenitud al que todas podemos aspirar».
La mujer esbozada por Amengual renuncia a su trabajo, donde era muy maltratada y decide tomarse la tarde para recorrer la ciudad, caminar, tomar un café con torta y entrar a comprar ropa interior: así se da cuenta de que por primera vez está haciendo algo por ella misma sin pensar en los demás: «Cuando uno aprende a quererse y a mimarse un poco, es bueno para una y también para los que lo rodean», señaló Amengual.
«Me gusta mucho esa historia porque no muestra a un personaje espectacular, sino cotidiano y muy cercano a la vida de cualquier mujer. No hay grandes héroes, pero si muchos cambios», aseguró la escritora.
«Conociendo a algunas de las escritoras que son parte de este libro, sé que son mujeres fuertes que no son señoras que se sientan a ver como la vida las atraviesa, sino que todos los días trabajan un poco por su vida y por sus derechos. Además son gente muy comprometida con la escritura y con su rol de mujer», indicó.
Según Amengual este libro no es exclusivamente para mujeres, «es decir está escrito por mujeres pero yo creo que acercarse a la psicología femenina no es un tema sólo de nuestro género sino que es también para los hombres».