Viven en un río de aguas servidas

NEUQUÉN (AN).- Los vecinos de los barrios Confluencia y Belgrano realizarán hoy una asamblea popular para reclamar la reactivación de las obras de entubamiento del Canal Villa María. Denuncian que las calles están inundadas de líquidos cloacales y que el olor y la contaminación son una constante y un peligro para ancianos y niños. Desde El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) explicaron que los desbordes cloacales se deben a la crecida del Limay que inunda las napas y dificulta las tareas de mantenimiento de las redes y la expulsión de los líquidos de la planta de Tronador. “Con la última lluvia las calles están inundadas, llenas de barro o mejor dicho de tierra mezclada con líquidos cloacales. Esto es un desastre, porque es un olor a podrido durante todo el día. En este barrio hay un montón de chicos que no pueden salir ni siquiera a la vereda porque esto barrio podrido”, detalló Valeria Gómez, vecina de Confluencia. Los habitantes del sector denunciaron además que desde hace dos meses están paralizadas las obras de entubamiento del canal Villa María. “Las máquinas de la municipalidad ni siquiera vienen a tapar las calles o a tirar un poco de tierra como para que se sequen un poco. No hay que olvidarse que el canal recibe todo el agua que viene de los barrios de arriba y también los líquidos que genera el hipermercado de Saturnino Torres y Perticone”, agregó Gómez. El presidente del EPAS, Víctor Marecos, relacionó las erogaciones máximas del Limay con la causa de los desbordes cloacales. “En este momento el Limay está erogando 950 metros cúbicos por segundo, es más de un 50% de la media normal. Esto nos dificulta la operación de la planta de tratamientos cloacales de Tronador, porque se produce un retorno de las aguas y nos cuesta expulsar los líquidos de la planta”, aclaró.


NEUQUÉN (AN).- Los vecinos de los barrios Confluencia y Belgrano realizarán hoy una asamblea popular para reclamar la reactivación de las obras de entubamiento del Canal Villa María. Denuncian que las calles están inundadas de líquidos cloacales y que el olor y la contaminación son una constante y un peligro para ancianos y niños. Desde El Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) explicaron que los desbordes cloacales se deben a la crecida del Limay que inunda las napas y dificulta las tareas de mantenimiento de las redes y la expulsión de los líquidos de la planta de Tronador. “Con la última lluvia las calles están inundadas, llenas de barro o mejor dicho de tierra mezclada con líquidos cloacales. Esto es un desastre, porque es un olor a podrido durante todo el día. En este barrio hay un montón de chicos que no pueden salir ni siquiera a la vereda porque esto barrio podrido”, detalló Valeria Gómez, vecina de Confluencia. Los habitantes del sector denunciaron además que desde hace dos meses están paralizadas las obras de entubamiento del canal Villa María. “Las máquinas de la municipalidad ni siquiera vienen a tapar las calles o a tirar un poco de tierra como para que se sequen un poco. No hay que olvidarse que el canal recibe todo el agua que viene de los barrios de arriba y también los líquidos que genera el hipermercado de Saturnino Torres y Perticone”, agregó Gómez. El presidente del EPAS, Víctor Marecos, relacionó las erogaciones máximas del Limay con la causa de los desbordes cloacales. “En este momento el Limay está erogando 950 metros cúbicos por segundo, es más de un 50% de la media normal. Esto nos dificulta la operación de la planta de tratamientos cloacales de Tronador, porque se produce un retorno de las aguas y nos cuesta expulsar los líquidos de la planta”, aclaró.

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