Y la victoria fue "matadora", pero de Boedo

San Lorenzo se quedó con el primer duelo del triangular final, al vencer a Tigre 2-1. Si le gana a Boca el sábado, será campeón. Si empata o pierde se definirá el martes. Son las victorias del "Santo" en el historial general sobre 49 encuentros ante Tigre, que ganó apenas 9.

El triángulo íntimo que busca resolver quién es el mejor, tuvo como principal protagonista en su primer capítulo a San Lorenzo. Relegó a un papel secundario al que quizá fue la máxima estrella del torneo, Tigre, que padeció y mucho con la movilidad de un ´Ciclón´ que fundamentalmente en el primer tiempo, lo superó en todos los sectores del campo.

Fue 2-1 con final sufrido para los de Miguel Ángel Russo, porque Lenadro Lazzaro acertó un cabezazo a poco menos de un cuarto de hora para el final, pero San Lorenzo lo pudo haber liquidado mucho antes.

De esta manera el ´Santo´ se quedó con el duelo inicial del triangular que arrojará un nuevo campeón para el fútbol argentino. El sábado San Lorenzo se medirá con Boca en la cancha de Racing desde las 18.30 y si gana habrá logrado el décimo título a nivel local, en tanto que un empate o una caida extenderá la definición para el martes de la semana venidera, cuando choque el ´Xeneize´ con Tigre.

En toda la primera etapa, el Pitu Barrientos, por derecha, y Santiago Solari, por izquierda, tuvieron correderas libres, al tiempo que los de Victoria tuvieron enormes problemas para controlar los desbordes de ambos. Por esa vía llegaron los dos goles del equipo de Russo. Fueron los artífices del mejor momento de los de Boedo.

En Tigre volvió a flaquear su figura en el torneo, Martín Morel, que deambuló sin rumbo y hasta cometió un error grave en el primer gol de San Lorenzo. Sebastián Rusculleda y Matías Gimenez fueron intrascendentes y la voluntad de Carlos Luna arriba no encontró sociedad para complicar al rival.

San Lorenzo, dominador desde los quince minutos, tuvo rápido hándicap para el resto del partido con el gol de apertura a los 17 minutos. Morel perdió una pelota un poco más adelante de la media luna ante el ´Lobo´ Ledesma, que rápido abrió para Santiago Solari, cuyo centro bajo no pudo ser retenido por Daniel Islas y Barrientos marcó de rebote.

Ni tiempo para reponerse tuvo Tigre cuando a los 20 volvió a equivocarse en la salida entre Islas y Blengio. Barrientos durmió al defensor por derecha y otro centro para que de volea Bergessio marcara el segundo.

Pudo ampliar la ventaja San Lorenzo con otro desborde del ´Indiecito´ por izquierda seguido de perfecto centro receptado por Bianchi Arce cuyo cabezazo se estrelló en el travesaño. A los 38, Laverni se abstuvo de cobrar penal de Islas a Bergessio, al chocarlo el arquero tras dar un rebote largo. Tigre apenas si llegó con dos disparos intrascendentes y con destino lejano del arco de Matías Giménez y Rusculleda.

Para el segundo tiempo, Russo prefirió ceder un poco de juego y llegadas. Sacó a Solari y puso a Santiago Hirsig para tener mayor ida y vuelta. San Lorenzo igualmente fue mejor que Tigre perdió en profundidad. Los de Victoria se quedaron sin Morel al ser reemplazado por Ayala, pero tampoco le dio efectividad al medio juego.

Entre los cambios que hizo Cagna se destacó el ingreso de Lázzaro por Matías González y le rindió al marcar de cabeza a los 30 tras un centro de Rusculleda. De allí en más el partido casi se jugó en campo de San Lorenzo, pero no hubo llegadas finas por parte de Tigre, que solo fue voluntad.

Sobre el final se produjo la jugada de la expulsión infantil de Islas, que estuvo lejos del nivel que tuvo en la fase regular del torneo. Barrientos se le fue encima con el cuerpo y se lo llevó por delante y el arquero le metió la mano en la cara. Laverni no lo vio, pero sí el línea Diego Romero que llamó al árbitro, informó y le sacó la roja al arquero.

Hubo un desbande en la tribuna de Tigre, tirando los apoyos de las butacas hacia la cancha, pero la misma barra ´matadora´ puso orden a quienes habían lanzado los proyectiles. Tras el pitazo final, algunos jugadores se le fueron encima a Laverni, y el más exaltado, Blengio, fue controlado por Cagna, quien se llevó a su dirigido hacia el vestuario.

Ahora se viene el Xeneize, que espera agazapado al ´Ciclón´. El sábado en Avellaneda puede haber nuevo campeón. Boca tiene la palabra.


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Y la victoria fue «matadora», pero de Boedo