“La copa que juegan los medios”

Redacción

Por Redacción

La próxima elección nacional da lugar a una analogía con el fútbol en la que se encuentran como protagonistas, tanto como en el deporte que elige la mayoría de los argentinos, no sólo los jugadores sino sus hinchas, mejor dicho esos que así les dicen cuando se quiere evitar nombrarlos como “barras o patotas”, representados en periodistas y medios de comunicación. Haciendo la observación correspondiente de que a mi manera de ver la cuestión no es incorrecto tener gusto por determinadas políticas que lleva adelante un gobierno o que promete otro, expresar ideología, pensamiento o punto de vista sobre el país en cada uno de sus aspectos a los que les cabe análisis, esto se torna para el televidente, lector u oyente, asqueroso y repulsivo cuando se lo hace desde el total interés personal del “periodista” o del medio que “lo manda a poner la cara”. Si bien es cierto que todos los candidatos y sus equipos dan tela para cortar en materia de sospechas, es decir que todos tienen varios muertos en el placard, lo que deja al descubierto que el interés del medio no es visibilizar la verdad sino contar solo una parte de ella se da cuando observamos que en muchos casos lo que cada canal, radio o diario dice es verdad, pero no lo complementa con lo que cuenta el que está en la vereda de enfrente del candidato al cual este se encolumnó. En limpio, C5N no hace una sola observación de todas las causas en las que están involucrados miembros del gobierno nacional, no hay una sola crítica para la gestión Scioli en la provincia de Buenos Aires y, por el contrario, sí se expone toda la miseria cierta de Macri, dejando a Massa en un lugar de candidato potable –se lo trata en lineas generales con llamativa cordialidad y se lo intenta mostrar como el más racional de los votos no oficialistas–. Con Navarro a la cabeza, en una guerra encarnizada contra el Pro y un desmedido y asombroso fanatismo hacia el kirchnerismo, se le hace al canal inevitable, aunque en realidad pienso que no está en los planes, disimular su apoyo total y contundente al candidato oficialista. Se nota también la incomodidad de Pablo Duggan que de manera forzada intenta, para evitar el abrumador ataque de sus compañeros, avalar todo lo que más pueda, tratando cada tanto meter algún bocado crítico que rápidamente es desaprobado y al que se le “tira por la cabeza”, y como contracara, alguna atrocidad verdadera del sector amarillo que lucha por lo mismo que lo hace quien recibe el apoyo de este canal, es decir la presidencia de la Nación. TN, con el cual considero que puedo realizar el paralelismo por ser un canal de cable al igual al que hago mención anteriormente, es como todos conocemos similar al primero. Tendencioso, crítico de manera bélica, con tintes de ficción en los editoriales de sus periodistas y relator de la otra parte de la verdad que sólo en este canal la podemos ver (tanto como en C5N, enterarnos del faltante que TN no nos cuenta). Con Nelson Castro como capitán del plantel, defenestra todo lo que tenga que ver con el kirchnerismo. De manera acertada, exhibe toda la corrupción K, deja en evidencia todos y cada uno de los “chanchullos”, pero comete el mismo error que el canal de Cristóbal López: solamente muestra la realidad de manera parcial. Algunos intentan, ante la vergüenza ajena que les da desnudar su odio, presentar una falsa imparcialidad, pero la fama del “equipo para el que juegan”, la camiseta que tienen puesta y la sobreactuación no dan lugar para pensar que se pueda encontrar un solo trabajador objetivo dentro de su staff periodístico. Otros casos y lo hago “combo” para no extenderme mucho más son CN 23 Y Canal 9, netamente oficialistas, en los que evidentemente para sus directores es preponderante marcar la cancha política sin importar alejar al televidente de buenos programas, que los tienen, a los que a la fuerza le meten contenido electoral provocando un distanciamiento del espectador que sólo quería disfrutar de un momento de entretenimiento. Boyando, sin encastrarse de manera tan notoria en un candidato, quedan América y Canal 26 por un lado y quien siempre juega para el que esté de turno, Telefe. En los dos primeros la sectorización se ve reflejada directamente en los periodistas, por lo que se puede encontrar un poco más de diversidad de opinión, pero también las defensas de lo indefendible de unas cosas y de otras no se pueden creer y uno hasta llega a realizar una mueca muy parecida a una sonrisa. ¿De qué lado estoy yo?, de quien supone que uno le dará continuidad a la corrupción, el otro la renovará y quien intentará la heroica será tan igual a cualquiera de los dos primeros. A pesar del panorama con el que nos encontramos, pienso y aliento la asistencia a las urnas y una vez más celebro la posibilidad que nuestra democracia nos brinda de hacernos cargo mediante el voto de la consolidación de la misma. Debemos redoblar nuestro compromiso ciudadano y esta encrucijada que se nos presenta y de la que también somos responsables; será una nueva oportunidad para expresar lo que nos parezca. Esta sí será en serio la posibilidad de todos. Nicolás Ariel Abelleria Tapia, DNI 32.049.598 Viedma

Nicolás Ariel Abelleria Tapia, DNI 32.049.598 Viedma


La próxima elección nacional da lugar a una analogía con el fútbol en la que se encuentran como protagonistas, tanto como en el deporte que elige la mayoría de los argentinos, no sólo los jugadores sino sus hinchas, mejor dicho esos que así les dicen cuando se quiere evitar nombrarlos como “barras o patotas”, representados en periodistas y medios de comunicación. Haciendo la observación correspondiente de que a mi manera de ver la cuestión no es incorrecto tener gusto por determinadas políticas que lleva adelante un gobierno o que promete otro, expresar ideología, pensamiento o punto de vista sobre el país en cada uno de sus aspectos a los que les cabe análisis, esto se torna para el televidente, lector u oyente, asqueroso y repulsivo cuando se lo hace desde el total interés personal del “periodista” o del medio que “lo manda a poner la cara”. Si bien es cierto que todos los candidatos y sus equipos dan tela para cortar en materia de sospechas, es decir que todos tienen varios muertos en el placard, lo que deja al descubierto que el interés del medio no es visibilizar la verdad sino contar solo una parte de ella se da cuando observamos que en muchos casos lo que cada canal, radio o diario dice es verdad, pero no lo complementa con lo que cuenta el que está en la vereda de enfrente del candidato al cual este se encolumnó. En limpio, C5N no hace una sola observación de todas las causas en las que están involucrados miembros del gobierno nacional, no hay una sola crítica para la gestión Scioli en la provincia de Buenos Aires y, por el contrario, sí se expone toda la miseria cierta de Macri, dejando a Massa en un lugar de candidato potable –se lo trata en lineas generales con llamativa cordialidad y se lo intenta mostrar como el más racional de los votos no oficialistas–. Con Navarro a la cabeza, en una guerra encarnizada contra el Pro y un desmedido y asombroso fanatismo hacia el kirchnerismo, se le hace al canal inevitable, aunque en realidad pienso que no está en los planes, disimular su apoyo total y contundente al candidato oficialista. Se nota también la incomodidad de Pablo Duggan que de manera forzada intenta, para evitar el abrumador ataque de sus compañeros, avalar todo lo que más pueda, tratando cada tanto meter algún bocado crítico que rápidamente es desaprobado y al que se le “tira por la cabeza”, y como contracara, alguna atrocidad verdadera del sector amarillo que lucha por lo mismo que lo hace quien recibe el apoyo de este canal, es decir la presidencia de la Nación. TN, con el cual considero que puedo realizar el paralelismo por ser un canal de cable al igual al que hago mención anteriormente, es como todos conocemos similar al primero. Tendencioso, crítico de manera bélica, con tintes de ficción en los editoriales de sus periodistas y relator de la otra parte de la verdad que sólo en este canal la podemos ver (tanto como en C5N, enterarnos del faltante que TN no nos cuenta). Con Nelson Castro como capitán del plantel, defenestra todo lo que tenga que ver con el kirchnerismo. De manera acertada, exhibe toda la corrupción K, deja en evidencia todos y cada uno de los “chanchullos”, pero comete el mismo error que el canal de Cristóbal López: solamente muestra la realidad de manera parcial. Algunos intentan, ante la vergüenza ajena que les da desnudar su odio, presentar una falsa imparcialidad, pero la fama del “equipo para el que juegan”, la camiseta que tienen puesta y la sobreactuación no dan lugar para pensar que se pueda encontrar un solo trabajador objetivo dentro de su staff periodístico. Otros casos y lo hago “combo” para no extenderme mucho más son CN 23 Y Canal 9, netamente oficialistas, en los que evidentemente para sus directores es preponderante marcar la cancha política sin importar alejar al televidente de buenos programas, que los tienen, a los que a la fuerza le meten contenido electoral provocando un distanciamiento del espectador que sólo quería disfrutar de un momento de entretenimiento. Boyando, sin encastrarse de manera tan notoria en un candidato, quedan América y Canal 26 por un lado y quien siempre juega para el que esté de turno, Telefe. En los dos primeros la sectorización se ve reflejada directamente en los periodistas, por lo que se puede encontrar un poco más de diversidad de opinión, pero también las defensas de lo indefendible de unas cosas y de otras no se pueden creer y uno hasta llega a realizar una mueca muy parecida a una sonrisa. ¿De qué lado estoy yo?, de quien supone que uno le dará continuidad a la corrupción, el otro la renovará y quien intentará la heroica será tan igual a cualquiera de los dos primeros. A pesar del panorama con el que nos encontramos, pienso y aliento la asistencia a las urnas y una vez más celebro la posibilidad que nuestra democracia nos brinda de hacernos cargo mediante el voto de la consolidación de la misma. Debemos redoblar nuestro compromiso ciudadano y esta encrucijada que se nos presenta y de la que también somos responsables; será una nueva oportunidad para expresar lo que nos parezca. Esta sí será en serio la posibilidad de todos. Nicolás Ariel Abelleria Tapia, DNI 32.049.598 Viedma

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora