“De asunciones y regalos”
Cuando leí que el gobernador Jorge Sapag le había obsequiado a la nueva vocal del Tribunal Superior de Justicia en el justo tiempo del juramento “por Dios y por la patria” una pulsera de plata confeccionada por Artesanías Neuquinas pensé que tal acto ratificaba la afinidad manifiesta de la Dra. Soledad Gennari con el Movimiento Popular Neuquino en tanto al referente más destacado de esa fuerza política y titular del Poder Ejecutivo provincial no le bastó con proponerla al cargo que ya ocupa y alentar su designación sino que además necesitaba hacer saber cómo son las cosas y que no hay norma ética que valga cuando él decide. Aquí vale la pena poner de manifiesto que la ley 25188 de ética en el ejercicio de la función pública, en el artículo 18, dice: “Régimen de obsequios a funcionarios públicos. Art. 18. Los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones. En el caso de que los obsequios sean de cortesía o de costumbre diplomática la autoridad de aplicación reglamentará su registración y en qué casos y cómo deberán ser incorporados al patrimonio del Estado, para ser destinados a fines de salud, acción social y educación o al patrimonio histórico- cultural si correspondiere”. Se destaca que la norma antedicha se repite en el proyecto de ley provincial 7671 de agosto del 2012, en el artículo 23. Según mi modesta opinión, el gobernador ha cometido un grave error pues luego de los serios cuestionamientos que acompañaron la designación de la jueza Soledad Gennari en el Tribunal Superior de Justicia por su relación con el partido gobernante –del que fue diputada provincial y secretaria general de la gobernación– y la ausencia de experiencia en el ejercicio del derecho en Tribunales o en la Magistratura, la reluciente pulsera plateada se convierte en la frutilla del postre que consolida la sospecha de la ausencia de imparcialidad de la magistrada cuando lleguen a su conocimiento y decisión asuntos donde estén involucradas personas afines al Movimiento Popular Neuquino y en especial el gobernador Jorge Sapag. Como dice el aforismo, “No basta con que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo”. Esto es que en el caso no resulta suficiente la alegación de imparcialidad por parte de la jueza sino que las circunstancias así lo indiquen, y ello no sólo no sucedía al tiempo del nombramiento sino que ahora se corona la designación tan controvertida con el comportamiento, nunca visto, al tiempo de acceder un vocal al TSJ consistente en el obsequio efectuado por el gobernador que, por la salud de las instituciones, nunca debió ocurrir. Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
“La reluciente pulsera plateada se convierte en la frutilla del postre que consolida la sospecha de la ausencia de imparcialidad”.
Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
Cuando leí que el gobernador Jorge Sapag le había obsequiado a la nueva vocal del Tribunal Superior de Justicia en el justo tiempo del juramento “por Dios y por la patria” una pulsera de plata confeccionada por Artesanías Neuquinas pensé que tal acto ratificaba la afinidad manifiesta de la Dra. Soledad Gennari con el Movimiento Popular Neuquino en tanto al referente más destacado de esa fuerza política y titular del Poder Ejecutivo provincial no le bastó con proponerla al cargo que ya ocupa y alentar su designación sino que además necesitaba hacer saber cómo son las cosas y que no hay norma ética que valga cuando él decide. Aquí vale la pena poner de manifiesto que la ley 25188 de ética en el ejercicio de la función pública, en el artículo 18, dice: “Régimen de obsequios a funcionarios públicos. Art. 18. Los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios o donaciones, sean de cosas, servicios o bienes, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones. En el caso de que los obsequios sean de cortesía o de costumbre diplomática la autoridad de aplicación reglamentará su registración y en qué casos y cómo deberán ser incorporados al patrimonio del Estado, para ser destinados a fines de salud, acción social y educación o al patrimonio histórico- cultural si correspondiere”. Se destaca que la norma antedicha se repite en el proyecto de ley provincial 7671 de agosto del 2012, en el artículo 23. Según mi modesta opinión, el gobernador ha cometido un grave error pues luego de los serios cuestionamientos que acompañaron la designación de la jueza Soledad Gennari en el Tribunal Superior de Justicia por su relación con el partido gobernante –del que fue diputada provincial y secretaria general de la gobernación– y la ausencia de experiencia en el ejercicio del derecho en Tribunales o en la Magistratura, la reluciente pulsera plateada se convierte en la frutilla del postre que consolida la sospecha de la ausencia de imparcialidad de la magistrada cuando lleguen a su conocimiento y decisión asuntos donde estén involucradas personas afines al Movimiento Popular Neuquino y en especial el gobernador Jorge Sapag. Como dice el aforismo, “No basta con que la mujer del César sea honesta; también tiene que parecerlo”. Esto es que en el caso no resulta suficiente la alegación de imparcialidad por parte de la jueza sino que las circunstancias así lo indiquen, y ello no sólo no sucedía al tiempo del nombramiento sino que ahora se corona la designación tan controvertida con el comportamiento, nunca visto, al tiempo de acceder un vocal al TSJ consistente en el obsequio efectuado por el gobernador que, por la salud de las instituciones, nunca debió ocurrir. Héctor Luis Manchini DNI 7.779.947 San Martín de los Andes
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