A patadas, entraron a robar en un velatorio

Fue ayer en la capilla del barrio Don Bosco de Neuquén. Uno de los deudos fue herido de un culatazo. Tres delincuentes actuaron armados. Se llevaron hasta los papeles de la cremación.

Por Redacción

Matías Subat

NEUQUÉN (AN).- Delincuentes armados ingresaron a la capilla Espíritu Santo, donde se realizaba un velatorio, y asaltaron a los deudos. Les llevaron sus pertenencias personales. Hubo un lesionado y la policía todavía no logra dar con los ladrones. Seis personas que se encontraban despidiendo los restos de un familiar en la capilla ubicada en Aconcagua y Patquía, del barrio Don Bosco de Neuquén, sufrieron el insólito robo en horas de la madrugada de ayer. Los deudos estaban a puertas cerradas realizando el velatorio cuando aproximadamente a las 2 de la mañana “comenzamos a sentir gente que golpeaba la puerta y decía ser familiar. No le abrimos porque adentro estábamos todos los familiares de mi viejo”, dijo Raúl Mansilla, hijo del difunto y conocido poeta neuquino. Minutos después los sujetos “abrieron la puerta a patadas y venían todos con pistolas. A mi cuñado le dieron un culatazo en la cabeza y terminó todo ensangrentado”, detalló el hombre. En su descripción de lo sucedido narró que “nos obligaron a todos a tirarnos al piso y nos amenazaban con matarnos. Después nos hicieron arrastrar hasta la cocina de la capilla, donde nos quitaron todas las pertenencias, billeteras, carteras, celulares y hasta las camperas”, explicó Mansilla. Con el botín en su poder los ladrones salieron corriendo de la capilla y, según denunciaron las víctimas, habrían huido en un vehículo, ya que ellos escucharon a desde adentro el sonido de un motor que se alejaba. Inmediatamente se dio aviso a la policía y el personal del área de prevención de la Comisaría 41 tomó intervención. Si bien se montó un operativo de rastrillaje en pocos minutos, como no había precisiones respecto del posible vehículo en el que habían escapado los delincuentes, la policía no logró dar con ellos. Según consta en la denuncia, sólo en dinero en efectivo los ladrones se alzaron con unos 4.000 pesos que tenían sus víctimas para solventar gastos vinculados con la muerte del ser querido al que estaban despidiendo al momento del asalto. Camino al cementerio, Raúl Mansilla contó que los delincuentes se robaron “hasta los papeles” del trámite de cremación de su padre, “por lo que el féretro quedó en depósito hasta que consigamos nuevamente la documentación para cremarlo, que encima es un trámite bastante engorroso”, concluyó. La causa quedó caratulada como robo calificado, a cargo del Juzgado de Instrucción 5 y el equipo fiscal 1.


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