Aún no hay sospechosos por el crimen del jubilado
Se constató que le robaron 2000 pesos, el celular y una libreta. La esposa lo encontró muerto en el dormitorio la madrugada del sábado 13.
INVESTIGACIÓN
La investigación por el homicidio de Cipriano Alsina todavía no tiene ningún sospechoso en la mira. Mientras, los investigadores tratan de reconstruir las últimas horas de vida de la víctima.
Fuentes judiciales informaron que se constató que le robaron 2.000 pesos a la victima y su celular. También se llevaron una libreta con anotaciones relacionadas con su trabajo como albañil.
Los 2.000 pesos los había cobrado el viernes. Uno de los principales interrogantes pasa por saber qué hizo Alsina entre las 23 del viernes y las 3 del sábado. En ese horario se estima que pudieron haberlo asesinado en la habitación del departamento que compartía con su exesposa en el edificio 5 del barrio Ada María Elflein.
La pareja estaba separada desde hace varios años, pero convivían en la misma casa. La relación no era buena, pero tampoco se peleaban todo el tiempo, resumió una de las fuentes consultadas en Tribunales. Cada uno hacía su vida.
La autopsia reveló que Alsina murió como consecuencia de los golpes que recibió en la cabeza con un elemento contundente.
La exesposa regresó el sábado antes de las 3 al departamento. Encontró la reja y la puerta principal entreabierta. La mujer se molestó por esa situación y se lo recriminó al hombre, que no respondió.
Luego, revisó el departamento y encontró a Alsina tirado en el suelo de su dormitorio sin vida, con la cabeza ensangrentada.
La mujer salió desesperada a pedir ayuda a los vecinos del edificio, que concurrieron al departamento y constataron que Alcina estaba muerto.
Por eso, los investigadores sospechan que el autor o los autores del homicidio conocían probablemente a la víctima. Por eso, la puerta no esta forzada. “El departamento estaba impecable”, describió una fuente judicial. La Policía se enteró del crimen alrededor de las 3 del sábado.
“Mi papá era muy metódico, siempre hacía lo mismo. Salía de trabajar y se iba al Casino a tomar algo o a alguna confitería del centro. A veces volvía a cambiarse y a veces no. Alguien le robó la vida, alguien lo mató”, afirmó, desconsolada, Noelia Alsina en Radio Seis.
“Necesitamos por favor que nos ayuden, que nos den datos de personas con las que haya estado ese último día”, solicitó la joven.
DeBariloche