Brasil: el real cae al peor nivel de su historia
La moneda del país vecino vuelve a estar fuertemente presionada y acumula una depreciación cercana al 50% en lo que va del año. Influyen las turbulencias económicas y políticas.
SAN PABLO.- Debilitado por la recesión económica y la crisis política que acorrala al gobierno de Brasil, el real anotó ayer una página negra al caer a cuatro unidades por dólar, la mayor depreciación en su historia. Acumula una depreciación de cerca del 50% en lo que va del año.
Las dudas sobre la aprobación del paquete de ajuste fiscal lanzado por el gobierno para reequilibrar las maltrechas cuentas públicas impactaron de lleno en el mercado.
La moneda rompió la barrera de los 4 reales por dólar en la apertura de ayer y profundizó su caída hasta el cierre, cuando se cotizó en 4,054 por billete verde y anotó una pérdida de 1,78% respecto al lunes. El dólar alcanzó así su máximo nivel desde la entrada en circulación del real, moneda creada en 1994 como una salida a la falta de control de la inflación de la época.
“Esta fuerte desvalorización no sólo se debe a la situación económica que Brasil está enfrentando, sino también a la inmovilidad del gobierno. Desde mi punto de vista, parece que el gobierno está perdido, que no dialoga con el Congreso, que llega y envía cosas sin planificar”, indicó Angelo Larozi, analista de la corredora Walpires en San Pablo.
“Esa falta de diálogo y de planificación está generando esta crisis y presionando el mercado financiero, porque además se perdió el grado de inversión. Todas esas son cosas que se van acumulando como en una bola de nieve que presiona nuestra economía y mercado”, añadió.
La presidenta de izquierda Dilma Rousseff enfrenta un complejo cóctel que mezcla recesión económica, elevada inflación y alza del desempleo. (Ver “Claves”)
A la inmensa corrupción destapada en la estatal Petrobras, que ha golpeado la economía y llevado a la cárcel a grandes figuras del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), se sumó la reciente decisión de la agencia Standard and Poor’s de retirar el grado inversor al país.
Luego de presentar al Congreso un presupuesto en rojo para 2016, el gobierno se arrepintió, dio marcha atrás y ahora defiende la postergación de ajustes salariales y contrataciones del sector público, la eliminación de empleos públicos y ministerios para intentar alcanzar un superávit fiscal primario de 0,7%.
El paquete también contempla reactivar impuestos que ya habían muerto y hacer recortes en el sensible terreno de los programas sociales, una bandera de los gobiernos de Rousseff y Lula da Silva. (DPA y AFP)