«Brownmania»a pleno en Europa
"Angeles y demonios" volvió a poner a Dan Brown al tope de los ranking de ventas, aunque los críticos hayan dicho que es un "reciclado" del anterior. Al público parece no importale y lo compra con entusiasmo.
PARíS (Télam).- El nuevo libro del estadounidense Dan Brown, «Angeles y demonios», novela histórico-esotérica que mezcla realidad y ficción con historias de complots y sociedades secretas, se colocó al tope de las ventas y relanzó en el Viejo Continente la fiebre de fanatismo y ventas -denominada «Brown-manía»- que el autor había inaugurado con el «Código Da Vinci» en 2003.
A un mes de su lanzamiento en Europa, 600.000 ejemplares ya habían sido vendidos en Francia, Alemania, España, Portugal e Italia, donde ocupa el primer lugar en el ránking de ventas.
Mientras que en París una de las protagonistas de «El Código Da Vinci», el pequeño retrato de Lisa Gherardini encargado a Leonardo Da Vinci por su rico y burgués esposo Piero Francesco del Giocondo, conocido como La Gioconda o Monna Lisa, volvió a ser expuesto el 6 de abril en una sala del Louvre tras cinco meses de estudios para preservar la mítica pintura.
La Gioconda reposa en la remodelada sala de los Estados junto a 68 obras de la pintura veneciana, que van de Veronese a Tiziano y Tintoretto, entre otros, por lo que se espera que el Louvre duplique el número de visitantes diarios.
En «El Código Da Vinci», el autor dispara sobre el Opus Dei, el celibato de Jesús, ya que según Brown Jesús y su compañera María Magdalena tuvieron descendencia, como así también especula sobre el verdadero origen de los evangelios.
En tanto que en «Angeles y demonios», una copia conforme al «El Código Da Vinci» en cuanto al perfil de los personajes y la trama, ataca despiadadamente a los cardenales en un tema de actualidad: la elección de un nuevo Papa, cuyo conclave tiene lugar en la Capilla Sixtina, lo que hace que la historia se torne iconoclasta, a veces divertida y a menudo un tanto ridícula.
El culpable de provocarle tantas miserias a la Iglesia es una secta secreta llamada «Los Iluminados», creada en Bavaria (Alemania) y que habría sido integrada por Galileo Galilei y el escultor italiano Bernini (realizador de las columnas de la iglesia de San Pedro en Roma), aunque históricamente estos murieron unos 130 y 100 años antes de la creación de la logia.
Inclusive, el escritor hace alusión a que el billete de un dólar fue creado por un miembro de la secta Franklin D.Rooselvelt, contiene mensajes ocultos y rinde culto a los masones por su pirámide invertida (en realidad, un símbolo cristiano de La Trinidad). Y la figura que aparece en el frente -de acuerdo con la novela- no corresponde a Georges Washington sino a Adam Weishaupt, fundador de los Iluminados de Bavaria.
La Iglesia Católica volvió a mostrar su desagrado por los ataques de Brown y pidió a sus fieles que no lean esta novela.
Con su mezcla de realidad y ficción, complots, sociedades secretas, religión, misticismo, blasfemia y una buena dosis de marketing, Brown reunió todos los ingredientes necesarios para convertir a sus libros en best-seller. «El Código Da Vinci» ha vendido más de 25 millones de ejemplares en todo el mundo.
El fenómeno que desató Brown es tal que los libreros franceses sostienen que «El Código Da Vinci» explica por sí solo la progresión del 6 por ciento que tuvo el mercado del libro durante 2004 en Francia.
El semanario francés «Le Nouvel Obsevateur», calificó a Brown como «el rey del reciclaje» por su capacidad para mezclar realidad y ficción con un vocabulario accesible a todo tipo de público.
El periódico se preguntó también si el escritor es «un Nostradamus de tiempos modernos que transforma libros policiales en nuevas biblias planetarias o un novelista hábil que saca provecho de la veta esotérica o simplemente un manipulador».
Tras su suceso mundial Brown debió cambiar su estilo de vida recluyéndose por el acoso de sus fanáticos y, además, rechaza todo tipo de entrevistas ya que se encuentra preparando la segunda parte de «El Código Da Vinci».
Empresas turísticas aprovechan el boom y organizan visitas guiadas por los lugares citados por Brown y cientos de turistas con la novela en la mano recorren las iglesias Saint-Sulplice o Notre Dame de París y hasta la basílica San Pedro de Roma, para constatar las afirmaciones del autor, algo que en muchos casos desilusiona a los lectores.
Por si fuera poco, los estudios Columbia de Hollywood pagaron 6 millones de dólares por los derechos de «El Código Da Vinci» para llevar a la pantalla grande las aventuras del profesor Robert Lagndon, quien será encarnado por Tom Hanks. El esperado filme saldrá simultáneamente en todo el mundo el 19 de mayo del 2006.
Hernán Campaniello