Cerca de la urnas, crece la presión sobre los griegos

El gobierno de Tsipras dejaría el poder si se impone el “sí”.

Por Redacción

AP

Los griegos mantenían ayer una intensa campaña por el “sí” y el “no” sobre el plan de rescate, para el plebiscito que se votará el domingo y se prevé muy reñido.

ATENAS (AP/AFP).- La batalla por los votos comenzó ayer a todo vapor dentro y fuera de Grecia, de cara a un plebiscito que podría decidir si el país sale de la Eurozona, en medio de un ambiente de incertidumbre en el que buen parte de la población lucha por conseguir dinero en efectivo. Con virulentas declaraciones y previsiones sombrías, la UE y el FMI irrumpieron con fuerza en el debate de un comicio en el que, además, el gobierno izquierdista de Atenas se juega su supervivencia. Los prestamistas de Grecia congelaron las negociaciones para un nuevo programa de ayuda financiera hasta que la votación del domingo resuelva si se aceptan las duras medidas de ajuste exigidas por los acreedores a cambio de préstamos de rescate. El presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, no se anduvo con rodeos y dijo esperar una victoria del ‘sí’ el domingo, para que llegue al poder “un gobierno de tecnócratas” y termine “la era Syriza”, el partido de izquierda del primer ministro Alexis Tsipras. En Grecia, el ministro griego de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró horas antes que el gobierno, que impulsa el ‘no’ podría dimitir si gana el ‘sí’ a las propuestas de los acreedores. En lo personal, “dejaré de ser” ministro si el ‘sí’ se impone. “Respetaremos la elección del pueblo griego. Pondré en marcha el procedimiento previsto en la Constitución”, indicó por su parte Tsipras, sin precisar qué pasará en caso de la victoria del ‘sí’. Es casi inevitable que Grecia necesitará un tercer rescate financiero. El Fondo Monetario Internacional anunció ayer que ese país necesitará un alivio de la deuda y 50.000 millones de euros (56.000 millones de dólares) adicionales desde octubre hasta el 2018. Grecia está en mora desde el martes por los préstamos del FMI. El alivio de la deuda ha sido una de las principales exigencias del gobierno del primer ministro Alexis Tsipras, pero choca con enérgica resistencia del FMI, la Eurozona y el Banco Central Europeo. Tsipras ha insistido en que no desea más rescates que solo involucren préstamos, sino un “pacto de crecimiento’’ con Europa que permita al país emerger de una depresión. (Ver infografía) En tanto, el país está en el limbo financiero, con bancos cerrados y retiros de efectivo rigurosamente limitados. Los griegos solo pueden retirar 60 euros por día, aunque en la práctica son 50, ya que en muchos cajeros se han agotado los billetes de 20. Los pensionados sin tarjetas pueden retirar hasta 120 euros semanales de los bancos abiertos.