Alivio para la economía familiar: Neuquén convierte sus recursos en oportunidades para afrontar las deudas

El crecimiento de Vaca Muerta y el ordenamiento de las cuentas públicas permiten a la provincia recuperar capacidad de inversión y destinar recursos a obras, servicios y nuevas herramientas de financiamiento. El programa que anunció el gobernador Figueroa ofrece una oportunidad a los neuquinos para reordenar sus deudas y recuperar previsibilidad.

Por Redacción

Foto: Gentileza Gobierno de Neuquén.

«Los recursos que genera Vaca Muerta comienzan a traducirse en obras y políticas que buscan mejorar de manera concreta la vida de los neuquinos», celebró una vez más el Gobierno de Neuquén. Con una provincia que recibe el 13% por cada barril de petróleo producido, el mandatario Rolando Figueroa apostó al desarrollo de la actividad energética y al ordenamiento de las cuentas públicas para recuperar capacidad de inversión. Esa estrategia se refleja en rutas, escuelas, hospitales, seguridad, redes de servicios y también en nuevas herramientas de financiamiento destinadas directamente a las familias.

En este sentido, Figueroa presentó un programa de alivio financiero para trabajadores, jubilados y monotributistas que tienen ingresos y voluntad de cumplir, pero quedaron atrapados por los intereses de tarjetas de crédito y préstamos personales. Para gestionarlo tienen que tener domicilio real en Neuquén por lo menos hace 6 meses y, al 30 de junio de 2026 -que es la última comunicación del Banco Central-, una calificación crediticia de dos para arriba: dos, tres, cuatro o cinco. Es decir que está orientado a personas físicas, no a las sociedades.

La iniciativa permitirá refinanciar las deudas mediante créditos blandos, con una tasa máxima del 35 por ciento fija o una tasa variable compuesta UVA más 5 por ciento, y plazos que permitan reducir el monto de las cuotas. “No estamos hablando del que no quiere pagar, estamos hablando del neuquino que quiere pagar y necesita una oportunidad para hacerlo”, explicó Figueroa.

El Banco Provincia del Neuquén (BPN) es la primera entidad adherida al programa. Tiene una línea de hasta 50 millones de pesos con un plazo de hasta 36 meses. Como incentivo para que otras entidades se sumen, el Estado neuquino resignará el 50 por ciento de la alícuota de ingresos brutos correspondiente a los intereses de esos créditos. “Vamos a resignar recaudación para que esa plata quede en las familias neuquinas. Esto no es perdonar deudas ni regalar plata. La familia va a seguir pagando. La diferencia es que va a poder hacerlo”, remarcó Figueroa.

La medida se suma a otras políticas de financiamiento provincial, como Neuquén Habita, que ofrece créditos hipotecarios directos de hasta 150 millones de pesos para construcción, ampliación y refacción de viviendas. Así, el Estado pretende intervenir sobre necesidades concretas de los hogares, desde resolver una deuda que se volvió impagable hasta acceder a una vivienda o mejorar las condiciones habitacionales.

El programa de alivio financiero forma parte de una estrategia que Figueroa vincula directamente con el ordenamiento de las cuentas provinciales. Al asumir, Neuquén tenía un pasivo consolidado de 1.263 millones de dólares, equivalente al 83 por ciento de sus ingresos anuales. A junio de 2026, la Provincia había cancelado 707 millones de dólares y reducido la incidencia de la deuda al 16 por ciento de los recursos anuales. “El equilibrio fiscal no es un trofeo en una planilla, es lo que nos permite estar presentes cuando a un neuquino se le complica”, sostuvo.

Ese mismo criterio se refleja en las obras que recorren la provincia y que buscan que el crecimiento de Vaca Muerta tenga un impacto concreto en las comunidades: rutas para mejorar la conectividad y acompañar la producción, escuelas para atender el crecimiento de la matrícula, hospitales y centros de salud, infraestructura para seguridad y redes de agua, gas y cloacas. “Vamos a ahorrar donde hay que ahorrar e invertir donde Neuquén necesita invertir”, afirmó Figueroa.

«Bajo esa premisa, el desafío es que los recursos que genera el desarrollo energético no queden solamente en los indicadores económicos, sino que regresen a la sociedad convertidos en infraestructura, oportunidades y herramientas para que las familias puedan proyectar su futuro», remarcaron las autoridades.


Exit mobile version