Diálogo sin plata

El nivel de conflicto subirá esta semana. Habrá paro durante 72 horas y acamparán en la gobernación.

GERARDO BILARDO gbilardo@rionegro.com.ar

A fines el año anterior, y con la amenaza de un paro que afectaría el inicio de clases, el entonces ministro de Gobierno, Educación y Cultura, Jorge Tobares, afirmaba que sin el auxilio del gobierno nacional iba a ser difícil otorgar un aumento a los docentes. En la actualidad, y con el conflicto ya en marcha entre el gobierno y el sindicato de los maestros (ATEN), el secretario de Educación, Ernesto Seguel, argumenta lo mismo que Tobares. La sucesión de paros no se pudo evitar en el 2009 y ahora tampoco. Y se observa otra negociación empantanada cuya salida depende de aportes extraordinarios que, por el momento, ningún funcionario puede asegurar que llegarán. “Estamos a la espera de lo que resuelva Nación con nuestro pedido”, es la frase más contundente que se oyó esta semana en boca de Seguel, después de la reunión que mantuvo con la dirigencia del sindicato en la que la provincia planteó que sólo cuenta con 20 millones de pesos para recomponer los salarios de los maestros. Antes de este contacto, Seguel y la vicegobernadora Ana Pechen estuvieron reunidos con el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, y el gobernador Jorge Sapag con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. En los dos encuentros se habló del tema docente. Neuquén planteó ante las autoridades nacionales un reconocimiento por el pago del plus del 40% de zona desfavorable que reciben los maestros neuquinos. El planteo lo hicieron Seguel y Pechen ante el ministro Sileoni, informaron fuentes oficiales, y lo reforzó Sapag en la última reunión de gobernadores con la presidenta. En resumen, Neuquén quiere que Nación ponga dinero para el pago de la zona desfavorable, un ítem que en la mayoría de las provincias no se paga. Es con ese aporte con el que Sapag aspira a elevar la oferta. La dirigencia de ATEN dice que los 20 millones de que dispone el gobierno para aumentar los salarios representarían una recomposición del 2,5%. “Es inaceptable discutir sobre esos números”, dijo esta semana Marcelo Guagliardo, secretario general del gremio. Según la misma fuente, la cifra que se necesita para atender, por ejemplo, un 20% de incremento en los haberes de los maestros es de 230 millones de pesos. Esta semana los maestros realizarán un paro de 72 horas y anunciaron que el martes, después de una movilización, instalarán una carpa frente a la gobernación. La de ATEN es una decisión que profundiza la protesta y eleva el nivel de enfrentamiento, porque las últimas carpas que intentaron montarse en la zona de Casa de Gobierno no llegaron a levantarse: la policía lo evitó con gases lacrimógenos y en algunos casos con balas de goma. Habrá que ver qué estrategia sigue el gobierno después de la movilización que protagonizarán hoy los docentes para recordar el tercer aniversario del asesinato del maestro Carlos Fuentealba. Asimetrías Se observan fuertes contrastes en las negociaciones salariales entre el sector privado y el público. El reciente acuerdo alcanzado en el sector petrolero es un caso que genera asimetrías. Guillermo Pereyra, secretario general del sindicato de los trabajadores de esa actividad, anunció que se pactó con las empresas el pago por única vez de un aporte no remunerativo de 6.000 pesos en dos cuotas y se fijó una mesa de negociación para julio que arranca con la discusión de un piso del 25% de recomposición salarial. En la región, los trabajadores petroleros son la locomotora del tren de los asalariados y sus ingresos marcan un ritmo en la economía que la mayoría no puede seguir. El mercado de los alquileres es un ejemplo. Además de los docentes que, como se dijo, aspiran a obtener bastante más que el 2,5% ofrecido hasta ahora, los estatales agrupados en ATE reclaman con paro y movilizaciones desde hace más de seis meses un aumento del 30% y los judiciales, una mesa de negociación con las autoridades del Poder Judicial. El sector privado de la medicina que presta servicios para la obra social de la provincia (el ISSN) no sólo pide cancelación de deudas sino recomposición de honorarios. Es el caso de los médicos que reciben 26 pesos por consulta y quieren duplicar esa cifra. “Por supuesto que un acuerdo como el de los petroleros distorsiona y se mete en las negociaciones de otros sectores. El Estado no puede seguir esa carrera, pero los gremios miran lo que consiguen las demás organizaciones y eso se traslada a la mesa de negociación”, reconoció una fuente oficial sobre el impacto que puede tener el acuerdo difundido por Pereyra. La opinión sindical es la opuesta. “No queremos que les bajen a los petroleros o a cualquier otro sector que consiga mayores aumentos que nosotros. En todo caso, queremos aproximarnos a los topes que ellos alcanzan para no quedar tan atrasados”, señaló una fuente de un gremio estatal. Sapag dijo que había que pasar el semestre antes de hablar de aumento de sueldo porque esperaba, para esa altura del año, una mejora en los ingresos propios a través de las regalías en los hidrocarburos. Sin embargo, y tal como avanza la ola de reclamos, julio se ve demasiado lejos. Una respuesta a destiempo puede complicar la gestión de gobierno. Por ahora sólo hay diálogo, un gesto que a Sapag le sirve para enviar una señal amistosa –había dicho que no iba a negociar bajo presión– y ganar tiempo hasta ver de dónde salen los recursos.


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