Dos jueces y una apelación sin resolver

Lozada procesó a tres policías en diciembre de 2013, la querella en marzo de 2014 apeló pero aún no se expresó.

CAUSA GARRIDO

El juez de Instrucción Ricardo Calcagno tuvo a su cargo en la primera etapa de la investigación la causa por la muerte de Guillermo Garrido. A principios de abril de 2011, Calcagno resolvió archivarla porque consideró que no hubo delito y que el joven se suicidó de acuerdo a las pruebas y testimonios que había recolectado.

El fiscal Eduardo Fernández y la abogada querellante Marina Schifrin apelaron y la Cámara Criminal Segunda dispuso la reapertura de la causa, pero mantuvo a Calcagno al frente de la causa.

Meses después el fiscal recusó a Calcagno y la Cámara Criminal Segunda hizo lugar a principios de diciembre de 2011 al planteo y apartó al juez.

La Cámara ordenó que la causa pase al juez subrogante y quedó desde entonces en manos de Martín Lozada, quien al principio avanzó con la hipótesis del homicidio como sostiene la familia.

Pero la investigación dio un giro y a mediados de noviembre de 2013, Lozada imputó a tres policías como presuntos autores del delito de homicidio culposo.

Los familiares de Garrido criticaron el desempeño de Lozada por el cambio de la investigación. Lozada explicó entonces a “Río Negro que “la hipótesis del homicidio fue desechada por la fiscalía por falta de pruebas”.

Reconoció a finales de noviembre de 2013 que en un momento avanzó con la hipótesis del homicidio, pero no hallaron pruebas. Los primeros días de diciembre de 2013, procesó a los tres agentes policiales. La querella apeló ese procesamiento en marzo de 2014 y aún no hay resolución.

DeBariloche


Temas

Bariloche

Comentarios


Dos jueces y una apelación sin resolver