Egipto: “¿Y dónde está el Estado civil, presidente?”
HAMZA HENDAWI AP
Un destacado columnista egipcio hizo ayer la crítica más dura aparecida hasta ahora en los medios locales contra el presidente egipcio Abdul Fatá el-Sisi. En un texto publicado en la tapa del diario “Al-Maqal”, Ibrahim Eissa expresó su indignación por la condena de dos años impuesta un día antes al escritor Ahmed Naji por publicar un fragmento de su novela con contenido sexual explícito, que según la fiscalía violaba la “modestia pública”. Eissa afirmó que, en términos de libertades, el gobierno de El-Sisi no es diferente del régimen islamista de los Hermanos Musulmanes, que derrocó en el 2013. “Diga lo que quiera, señor presidente, y hable en sus conferencias… como desee, pero la realidad de su Estado es diferente”, escribió el columnista. “Su Estado viola la Constitución, acosa a los pensadores y creadores y encarcela a autores y escritores”. “Su Estado es una teocracia, señor presidente, mientras usted habla todo el tiempo de un Estado moderno, civil”, afirmó. “Su Estado y sus agencias, como las de su predecesor, odian a los intelectuales, el pensamiento y la creatividad y sólo le gustan los hipócritas, aduladores y compositores de poemas de apoyo y adulación”. Eissa, que también es el popular presentador de un programa de entrevistas en televisión, expresó un firme apoyo por el derrocamiento, el 3 de julio de 2013, del islamista Mohammed Morsi, el primer presidente egipcio electo en comicios libres tras la caída de Hosni Mubarak, en el 2011. Como muchos de los activistas prodemocráticos y no religiosos que impulsaron el alzamiento, Eissa se empezó a alejar del bando de El-Sisi y ahora critica abiertamente sus políticas. El-Sisi ha encarado la campaña de represión más dura que ha visto Egipto en décadas, encarcelando a miles de islamistas e introduciendo restricciones sobre libertades civiles y el uso de los espacios públicos. La condena contra Naji se suma a una ola de juicios contra escritores y pensadores religiosos reformistas que han provocado dudas sobre el compromiso declarado con las reformas y la moderación del discurso islámico como formas de combatir la violencia religiosa. El-Sisi ha presumido sin descanso desde el 2013 con que el derrocamiento de Morsi salvó a Egipto de una tiránica teocracia de los Hermanos Musulmanes. Eissa escribió que el historial de Morsi en materia de libertad de expresión era mejor que el de El-Sisi. “¿Dónde está este Estado civil? ¿Dónde lo ve?”, escribió, dirigiéndose al presidente. “Este es un Estado que asiste a más persecución legal que la que vimos durante el año de gobierno de la Hermandad”.
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