El 6 de septiembre será la “noche sin alcohol”
El Concejo Municipal de Bariloche recordó que ese día estará prohibido vender bebidas alcohólicas, para recordar la muerte de cuatro jóvenes en un accidente.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Ningún comercio, restaurante, bar o discoteca de la ciudad podrá vender bebidas alcohólicas en la noche del 6 de septiembre, según lo impone una nueva ordenanza aprobada ayer por el Concejo Municipal. La llamada “noche sin alcohol” fue establecida para recordar la muerte de los cuatro chicos de entre 14 y 17 años cuyo vehículo se desbarrancó en la avenida Bustillo el 6 de septiembre de 2007, cuando salían en estado de ebriedad de un boliche céntrico. La conmoción causada por aquel hecho derivó en la organización de varias fiestas “sin alcohol” organizadas en gimnasios públicos, que tuvieron gran concurrencia y fueron declaradas de interés municipal y provincial. Hubo intentos para que los pubs y discotecas adhirieran en forma voluntaria a esas jornadas pero no lograron eco alguno. Varios ediles impulsaron entonces la idea de establecer por ordenanza la prohibición absoluta de vender alcohol el 6 de septiembre de cada año, con alcance sobre todo el ejido de Bariloche. La veda durará desde las 18 de ese día hasta las 8 de la jornada siguiente y la fiscalización estará a cargo de la dirección de Inspección General. Los infractores podrán ser sancionados con multas de hasta 4.000 pesos y la clausura de sus locales por un plazo de diez días. Cabe recordar que la ordenanza fue sancionada por amplia mayoría, con la solitaria oposición del concejal Claudio Otano (UCR). En sus fundamentos, la norma señala que la creación de conciencia sobre los riegos del consumo de alcohol en los jóvenes no puede quedar librada sólo a la buena voluntad de algunos comerciantes y empresas de la ciudad. “El Estado debe participar activamente de esta oportunidad de cambio que se presenta”, sostiene el texto. Otano no coincidió con la propuesta y dijo que las prohibiciones relacionadas con el alcohol “no funcionaron en ningún lado, salvo en los países islámicos, donde se castigan hasta con la pena de muerte”. Opinó que la medida perjudica a los turistas y a cualquier adulto que pretenda divertirse, aunque estén dispuestos a beber con responsabilidad. “Lo que falla aquí es el control, porque ya existe legislación restrictiva para la venta de alcohol, pero los menores siguen saliendo borrachos de los boliches”, aseguró.