El nuevo emperador

Franco Scaiola fue el dominador de todo lo que se disputó en el cierre de la Monomarca Gol. Es el primer piloto de Roca que logró el título en la división.





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Era el candidato porque llegó adelante a la definición, pero también porque arrasó con sus rivales en la clasificación. Igual, había por delante dos series y una final que metía miedo por la elevada temperatura. Nada se interpuso en el camino a la gloria de Franco Scaiola, quien ganó todo lo que se disputó en el autódromo roquense y se metió en la historia de la Monomarca Gol, al consagrarse campeón después de un impecable rendimiento en la parte decisiva. En el mismo circuito donde logró la primera victoria en la categoría, cuando se estrenó el certamen, el mayor de los Scaiola mostró una gran contundencia y no perdonó en la definición. Juan M. López no le hizo sencillo el camino a la consagración, pero ya en las series otro de los candidatos había quedado afuera de la discusión, como sucedió con Julián Crespo. Franco Scaiola ganó la primera serie, que fue la más rápida y le permitió largar adelante la final. Le tiró todo la responsabilidad a JM López, quien después de largar segundo en la restante serie, se jugó la vida cuando en el quiebre de la horquilla mandó su auto por adentro, superó a Juan Kreitz y se fue derecho a la victoria. Los dos candidatos al título largaron en punta la final y las cuentas eran claras. Si ganaba Franco era campeón, pero si la victoria la lograba JM, se quedaba con el título por apenas un punto. La tensión se hizo sentir y el desarrollo de las 13 vueltas que tuvo la final fue pura emoción, si bien Franco largó impecable y se fue derecho en busca de la victoria. López lo siguió a distancia, pero nunca logró la aproximación como para inquietar al líder. La lucha que faltó en la punta no le quitó interés a la final, porque estaba escrito que el título se definía con la bandera a cuadros. Atrás sí que hubo lucha, pero quedó eclipsada por la tremenda contundencia que mostró Franco Scaiola para convertirse en el primer piloto de Roca que consiguió un título en la Monomarca Gol. López no tendrá nada que reprocharse, porque dejó todo buscando la punta y recién sucumbió en el cierre, cuando fue superado por Nicolás Montanari y Giuliano Scaiola, otros dos que se lucieron. También hay que destacar el trabajo de Alejandro López y Joaquín Gilardi, quien fue sexto en su mejor trabajo en la categoría. El final desató un carnaval que tuvo como principal protagonista a Franco Scaiola, quien dejó atrás los nervios de la definición de su primer título y festejó hasta tarde su notable conquista, muy merecida porque mostró un notable crecimiento como piloto y contó con el respaldo de un equipo de lujo, como es el Borghese Competición.


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