El paisaje en la alquimia que genera Armando Gentili

Desde el viernes y hasta hoy está exponiendo doce obras en la Cámara de Industria y Comercio de Allen el conocido vecino Armando Gentili. Lo acompaña su maestro, Oscar Franchino.

ALLEN .- Muchos, cuando vayan a ver la exposición de obras de Armando Gentili en Allen, tendrán que acomodar su visión de este hombre y otros no sabrán en qué casillero ponerlo. ¿quién este nuevo Armando que después de años de clasificarlo minuciosamente en el casillero de cirujano maxofacial se atreve a saltar al de «pintor»? Muchos se asombrarán de este «nuevo» hombre, menos su madre, que sabe de su vocación desde chiquito, que se asomó a su mundo de dibujante clandestino y constante y que incluso lo animó a estudiar dibujo allá lejos y hace tiempo con otros maestros.

Pero ahora, adulto y definido en la sociedad, decide crear un Armando paralelo, un ser que siempre estuvo latiendo dentro suyo pero que recién hace unos años se animó a abrir esa puerta cerrada por la profesión, la familia, la vida, y dejar pasar al otro, el creador, el adormecido que ha decidido aparecer con fuerza desde hace tres años, cuando Oscar Franchino se cruzó en su vida y desde allí pasó a ser su maestro, su guía, su asesor hasta en el más mínimo detalle, llámese corregir una sombra, sugerir un toque allá en ese cielo, «despegar» una imagen de otra, hasta recomendarle cierto papel finlandés por la fibra que favorece el trazo, o pasarle la dirección del artesano que le hace el marco a sus obras, o recomendarle al fotógrafo que le puede hacer la mejor foto de sus cuadros.

Efectivamente, hace tres años que Armando Gentili se toma su tiempo dentro de su profesión y le dedica, una vez por mes o cuando sus cursos en Buenos Aires lo llevan a esa ciudad, un tiempo «robado» para hacer lo que siempre le gustó: pintar.

Y cada viaje es motivo para que deje un testimonio pictórico, siempre dentro del impresionismo figurativo. En su casa nos muestra las obras que nacieron de su viaje a Camboriú, o de ese muelle que nació en Mar del Plata, o de esa casa tradicional de su Allen natal. También como su maestro, Gentili hace sus pasteles con motivos florales sin dejar de lado al personaje del carro o el rancho en la sierra de Córdoba.

Y como todo buen maestro, no dejó solo a su alumno y está presente en la muestra acompañándolo con cuatro óleos que trajo de su producción.

En muchos casos, en sus viajes toma apuntes, pero en muchos otros hace fotografías «porque es muy difícil expresar esto».

Hacer una muestra es cerrar un capítulo para poder empezar uno nuevo. La idea es mostrar esta primera etapa para poder seguir después con acuarela (que ya empezó a trabajar) y en el futuro llegar al óleo o a otras técnicas.

«Una cosa que me inculcó el maestro Franchino es que un pintor debe manejar todas las técnicas y a eso estamos apuntando. La acuarela – define- demanda un dibujo muy preciso porque cuando hacés la mancha ya está consolidada. Con la acuarela hay que esmerarse mucho». Pero en la etapa que está transitando ya está trabajando con esta técnica a pesar de que la muestra que realiza desde ayer, presenta sólo sus pasteles.

Una constante relación con el agua, con la naturaleza asoma a sus obras que reproducen tanto una callecita de Colonia, Uruguay, como un rancho en el paisaje de Lobos, provincia de Buenos Aires. Todos tienen un denominador común: el preciosismo puntillista del fondo.

Casi siempre es el paisaje que incluye tímidamente a la figura humana porque considera que «como marcan las etapas de este tipo de pinturas, las figuras humanas y de animales se incorporan junto a los elemento de la naturaleza, sin tomar protagonismo».

Sin embrago no desecha la posibilidad de ir acercándose a esa figura. «La conexión me interesa por la obvia asociación de mi profesión. Tengo suficiente conocimiento de la anatomía como para poder encararlo», expresa.


Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios