El Papa encabezó procesión en Roma

Redacción

Por Redacción

Benedicto XVI no hizo referencia a los escándalos sexuales que involucran a miembros de la Iglesia.

ROMA (DPA).- El papa Benedicto XVI presidió ayer la tradicional procesión del Vía Crucis en el Coliseo de Roma, que este año se realizó en medio del escándalo por las denuncias de abusos sexuales contra numerosos miembros de la Iglesia católica. Como en años anteriores, el evento conmemoró las últimas horas previas a la crucifixión de Jesús. El cardenal italiano Camillo Ruini escribió este año meditaciones y rezos para las 14 estaciones sobre el sufrimiento y muerte de Jesús. La ceremonia, en la que participaron miles de personas, se realizó a la luz de antorchas y bajo estrictas medidas de seguridad. En sus declaraciones de cierre, Benedicto no realizó alusiones a las denuncias de abuso sexual de menores a manos de sacerdotes que afectaron a la Iglesia católica en varios países. En vez de ello reflexionó sobre el significado de la muerte de Jesús y la “luz de su resurrección. Nuestras fallas, nuestras decepciones (…) aparentemente señalizan el colapso de todo, pero son alumbradas por la esperanza”, dijo Benedicto. “Debemos mirarnos a nosotros mismos, a la maldad y el pecado que mora dentro de nosotros y que ignoramos con demasiada frecuencia”, leyó en la primera estación. Dos haitianos y dos iraquíes fueron elegidos para participar como portadores simbólicos de la cruz al frente de la procesión este viernes en el quinto aniversario de la muerte del antecesor de Benedicto, Juan Pablo II. Benedicto siguió la ceremonia desde una plataforma situada en el Monte Palatino desde el cual se ve el antiguo anfiteatro romano. En un gesto inusual, Benedicto se sacó los zapatos, fue al crucifijo y besó los pies de Jesús.


Benedicto XVI no hizo referencia a los escándalos sexuales que involucran a miembros de la Iglesia.

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