En busca de la gloria (parte II)

«Ganar el clásico nos genera un impulso anímico mayor, pero nada está dicho y quedan por delante cuatro partidos que serán igual de difíciles y tendremos que resolver si pretendemos conseguir nuestro segundo título».

Así lo analizó Luis Zubeldía, técnico del líder Lanús que el sábado se sacó de encima a Banfield en el clásico duelo sureño. Ya sin Ramón Cabrero como supervisor (se incorporó a Atlético Nacional, de Medellín), «un cargo que no será ocupado por nadie», según anticipó el vicepresidente del club, Nicolás Russo, ahora la tarea de Zubeldía resulta más intensa aún porque no tiene relevos para su habitual rastrillaje por las divisiones inferiores. El que lo acompaña en esa tarea como silencioso ladero es su ayudante de campo, Maximiliano Cuberas, con quien conformó una sólida dupla técnica, tal como la que constituyera siendo él segundo de Cabrero.

Ayer el plantel volvió a los entrenamientos luego de la jornada de descanso, y ya Zubeldía comenzó a barajar un equipo sin el lesionado Diego Lagos. Ante esta situación, el entrenador ya evaluó, como había hecho la semana anterior, en colocar a Eduardo Salvio de punta junto a José Sand, mientras que Damián Ledesma estaría destinado a ocupar el lugar del «Toto» por la derecha de la media cancha.


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