Son una pareja de larga trayectoria en el sur del país, y hoy apuestan por el boom energético en la costa rionegrina
Hace más de 30 años que Gabriela Pacha y Gabriel Etura, dueños de Punta Norte, prestan servicios de gastronomía y hotelería al servicio de grandes proyectos hidrocarburíferos en la Patagonia. En 2024 se asentaron en Punta Colorada y Playas Doradas, una zona que apunta a posicionarse como un hub exportador para Río Negro.
Gabriela Pacha y Gabriel Etura son los dueños de Punto Norte, una empresa dedicada principalmente a la gastronomía y la hotelería, con actividad en distintos puntos del sur del país. Hace apenas dos años desembarcaron en Punta Colorada y Playas Doradas, una zona muy pequeña que proyecta un enorme crecimiento en los próximos años a partir de la llegada del desarrollo del sector energético a la costa rionegrina.
Gabriela nació en La Falda, Córdoba, pero desde los 15 años vive en el sur, por lo que se considera prácticamente una mujer patagónica. Por su parte, Gabriel proviene de El Calafate, Santa Cruz.
Ambos trabajaron en distintos proyectos en Chubut, Santa Cruz y Buenos Aires, siempre vinculados principalmente con el servicio de viandas y la atención de campamentos para el personal involucrado en grandes proyectos relacionados con la industria del petróleo y el gas.
«Primero arrancamos en Comodoro Rivadavia (Chubut), después empezamos con estos sistemas de obras, saliendo en distintos proyectos. Por ejemplo, estuvimos trabajando en las represas, y luego en el proyecto de YPF en Palermo Aike, que fue muy importante también en Santa Cruz», explicó Gabriela en diálogo con EnergíaON.
Esta trayectoria explica por qué, en agosto de 2024, decidieron invertir en Punta Colorada e instalar el hotel Ayres Dorados Lodge, además de prestar servicios gastronómicos en Playas Doradas, a solo 20 minutos de distancia en vehículo.
Más allá del atractivo del boom del sector energético, el ámbito turístico también fue un factor que los atrajo a la zona. Según explicó, «fue entonces que empezamos a buscar loteos o terrenos frente al mar donde pudiéramos llegar a trabajar también con el turismo».

Gastronomía, hotelería y un futuro centro comercial
Su llegada a esta localidad significó su primer proyecto en Río Negro, donde además se inscribieron como proveedores locales. Para ello, destacaron el apoyo del empresario Javier Terbay, dueño de una firma inmobiliaria roquense que desarrolla infraestructura clave en Punta Colorada desde hace más de una década, cuando todavía era considerada un destino turístico emergente.
Tras alquilarle el primer complejo y comenzar a instalarse en el lugar, le compraron los terrenos y él les ofreció su hotel. Gabriela recordó que «ahí es donde vimos la posibilidad que nos dio y empezamos a construir en la zona, alquilando otros complejos y locales de gastronomía que estaban cerrados. Por ejemplo, antes los negocios en la zona abrían de diciembre a febrero, y después no había nadie en este lugar».
«Lo positivo es que nos instalamos, dimos mucho trabajo a más de 60 familias, hicimos parte a los comercios locales que pueden participar en la compra de los insumos y colaboramos con proveedores clave como La Serenísima, Cedisur, Fridevi, entre otros. Hoy tenemos el primer y único hotel construido en Punta Colorada«, afirmó con orgullo.
En ese sentido, Gabriela destacó la calidez de su hotel, con platos especiales, servicios integrales y un foco especial en la atención. «La gente que viene a quedarse por varios días porque tiene que hacer algún trabajo en la localidad se siente muy en familia con el lugar y nuestro personal«.
Respecto a sus planes a futuro, adelantó que en los próximos meses inaugurarán un centro comercial, en línea con su proyección de ampliar sus servicios en la costa rionegrina.
Con más de tres décadas en el rubro, la pareja a cargo de Punto Norte trabaja en cercanías de proyectos desarrollados por grandes petroleras del país, como YPF, Pan American Energy (PAE) y Pecom, entre otras.
En un contexto en el que las empresas contratan a proveedores que puedan ofrecer el mayor nivel de calidad y confiabilidad, Gabriela afirmó que «además nos destacamos mucho en ese aspecto y estamos muy presentes en todos los desarrollos. Con nosotros se mantiene un contacto estrecho, hablás directamente con nosotros».
La motivación principal para llevar adelante estas actividades fue detectar una necesidad en la industria, considerando que estaban preparados para solventarla. «Hay muchos requisitos que cumplir, pero sentimos que estábamos a la altura de eso«, concluyó.
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