Francoise d'Eaubonne: una muerte no anunciada

por Mabel Bellucci

Redacción

Por Redacción

En estos días, a los 85 años, falleció en París Francoise d'Eaubonne. Difícilmente se podría encorsetar a esta mujer -de origen francohispano- en un único casillero. Muy lejos de ello, fue todo lo que quiso ser: ensayista, poeta, biógrafa y una de las figuras más descollantes del movimiento feminista y homosexual francés durante esos años díscolos que corrieron entre los '60 y los '70.

Su apasionada lucha se centró en cuestionar el patriarcado como un dispositivo universal de opresión y exclusión no sólo de las mujeres heterosexuales sino también de las lesbianas.

En suma: con su obra y su accionar Francoise d'Eaubonne manifestó lo que colectivamente ya comenzaba a plantearse en ese París revulsivo: los conflictos políticos, sociales y sexuales dejaban de ser síntomas de malestar.

En tanto que la producción literaria e intelectual de Francoise d'Eaubonne era frondosa e inacabable, fue autora de más de cincuenta libros. Algunos de ellos representaron obras paradigmáticas: «Todos somos culpables», en 1967; «Feminismo o Muerte», en 1974, y la excelente biografía de Isabelle Eberhardt, conocida también como «La Novia del Sahara», por ser sus escritos testimonios admirables del Africa blanca de finales del siglo XIX.

D'Eaubonne militó de manera protagónica en el movimiento feminista. A comienzos de los '60, junto con Simone de Beuavoir, Christine Rochefort, Delphine Seyrigy, Giséle Halimi y otros tantos nombres de talla, fundaron el «Movimiento de Liberación de las Mujeres» (MLF). Fue esa misma agrupación que el 15 abril de 1971 inauguraba una manera de hacer campaña por la conquista del derecho de abortar mediante modalidades sumamente irruptivas. Así, aparecía a doble página en el periódico «Le Monde» un manifiesto firmado por un centenar de mujeres que reconocían públicamente haber abortado.

El mismo fue difundido bajo el nombre de las «343 Sinvengüenzas», en el cual periodistas, artistas, obreras, intelectuales, amas de casa, activistas y escritoras, entre otras tantas, salían de la esfera privada a partir de su pública reivindicación política.

En 1974, junto con el escritor Guy Hocquenghem lanzaron el «Frente Homosexual de Acción Revolucionaria», colectivo que levantaba posiciones radicales en cuanto al debate en torno de la orientación sexual y -por ello- contaba con la simpatía explícita del filósofo Michel Foucault.

El activismo de Francoise d'Eaubonne no tuvo tregua. Hacia 1978 fundó 'Ecologie-Feminisme', un movimiento que pasó desapercibido en Francia aunque repercutió significativamente en Australia y Estados Unidos.

Finalizando los años '70, el ecofeminismo, un 'término nuevo para designar un saber antiguo', surgía de la articulación entre diversos movimientos sociales-feministas, pacifistas y ecologistas. Si bien Françoise d'Eaubonne resultó ser la pionera en acuñar dicho concepto, no obstante el mismo se popularizó en el contexto de las múltiples protestas y acciones contra la destrucción del medio ambiente y las catástrofes ecológicas. Para ella, el ecofeminismo impulsaba conexiones entre el feminismo, la militarización, el arte de sanar y la ecología.


En estos días, a los 85 años, falleció en París Francoise d'Eaubonne. Difícilmente se podría encorsetar a esta mujer -de origen francohispano- en un único casillero. Muy lejos de ello, fue todo lo que quiso ser: ensayista, poeta, biógrafa y una de las figuras más descollantes del movimiento feminista y homosexual francés durante esos años díscolos que corrieron entre los '60 y los '70.

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