Ganadores y perdedores

Por Redacción

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Con el recambio ministerial hay claros ganadores, pero sobre todo varios perdedores. La formación de los ministros detrás del presidente De la Rúa en el Salón Blanco, durante el juramento de Ricardo López Murphy y Horacio Jaunarena, marcaba a las claras cómo se desarrolla la sigilosa interna oficial.

En el extremo izquierdo de la tarima, el saliente Machinea era el último de la fila. Al lado tenía a Graciela Fernández Meijide, ministra de Desarrollo Social. «La señora se mantiene en su cargo como certificado de la alianza con el Frepaso, pero tiene menos espacio», reconoció un colega. Siguiendo el orden, junto a Meijide, estaba el jefe de Interior, Federico Storani, uno de los que más perdió con la llegada de López Murphy. Alrededor del Presidente estaban sus preferidos, los «viejos» y los «nuevos»: el flamante ministro de Economía y el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo.

En realidad, el fin de semana, durante el encierro decisivo en la Quinta de Olivos, los distintos grupos de poder de la Alianza operaron para ganar casilleros en el reacomodamiento del tablero. El sector más favorecido fue el delarruísmo puro. El Presidente tendrá, ahora sí, el ministro de Economía que siempre quiso; Machinea, en cambio, era una imposición de la primera Alianza, una forma delicada de denominar al eje Chacho Alvarez-Raúl Alfonsín, que cada vez guarda menos influencias.

Resultó significativo: en el acto de juramento no estuvo ninguno de los dos jefes partidarios. Alfonsín vio por TV la asunción. Alvarez deberá decidir el próximo Secretario General de la Presidencia. Ricardo Mitre, quien fuera secretario administrativo del Senado, es el hombre propuesto.

La candidatura para Economía de Domingo Cavallo era impulsada por el Grupo Sushi y, en especial, por Fernando de Santibañes. El ex jefe de la SIDE estuvo todo el domingo en la Quinta presidencial: De la Rúa lo sigue escuchando como en los mejores tiempos. El influyente Antonio de la Rúa también formó parte de las reuniones. Ellos dos, con el apoyo de Darío Lopérfido y Patricia Bullrich, comandaron el sector más ambicioso. «Con la llegada de Cavallo le damos un martillazo al tablero político y dimensionamos la Alianza», decía el secretario de Comunicación.

Cuando los «sushi» vieron que De la Rúa no resignaría a López Murphy, apoyaron la idea de llevar al ex ministro al Banco Central, mientras probaban otro enroque: sugerían desplazar a Storani y reemplazarlo por Bullrich. El viernes, después de la renuncia de Machinea, Alfonsín llamó a «Fredi». «Parece que llegó la hora de que des un paso al costado», le dijo el ex presidente. Y le contó que había una fuerte operación para hacerlo renunciar.

El domingo, el Presidente auguró: «Dejarán sus cargos todos aquellos que sean candidatos». Storani se apuró a aclarar que él no quiere ser candidato a nada. Sin embargo, el ministro perderá a su funcionario de más confianza en el ministerio. Walter Ceballos, secretario para la Relación con las Provincias, dejará el cargo. Su dependencia, aunque de bajo perfil, es de vital importancia, porque maneja la distribución de los millonarios fondos ATN. López Murphy ya avisó que quiere un hombre propio en esa función: es que una de las metas del nuevo jefe del palacio de Hacienda será la profundización del ajuste en las provincias.

Otro que perdió espacio es Chrystian Colombo. Su nombre circuló como candidato para Economía, apenas renunció Machinea, impulsado por el siempre influyente Enrique «Coti» Nosiglia y Carlos Becerra, jefe de la SIDE. Sin embargo, ahora podría perder la AFIP y la Aduana, actualmente bajo su órbita. López Murphy pretende que los entes recaudadores regresen a Economía: otra de sus grandes apuestas es mejorar la recaudación.

Gonzalo Alvarez Guerrero


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