Intentó ingresar a la U-11 con la réplica de una pistola

María Aguilera de la Hoz llevó a la prisión una Bersa calibre 22. En un pabellón está su hijo Mario, homicida del chofer José Ibacache. Su hermano está prófugo y sería uno de los asaltantes de un banco.

NEUQUEN- La madre de los hermanos Eduardo Enrique (22) y Mario Leonardo (21) Aguilera de la Hoz, condenados por el homicidio del chofer del CPE José Ibacache, fue sorprendida ayer cuando intentaba ingresar al pabellón de Unidad 11, donde está alojado el menor de sus hijos, la réplica de una pistola Bersa calibre 22.

El sugestivo episodio se enmarca en las investigaciones que se llevan cabo desde hace algunos días en San Juan, Neuquén y otras provincias del centro oeste del país, para dar con el paradero de Eduardo Enrique, quien se fugó de la comisaría 18 días atrás.

Existen firmes sospechas de que el delincuente integra la superbanda que en su última aparición, el pasado lunes, se apoderó de 82.000 pesos de una sucursal del Banco de San Juan, en el departamento de Desamparados, aledaño a la capital cuyana.

Como se ha informado por ese hecho hay cuatro detenidos -dos hombres y dos mujeres-, entre ellos el neuquino Omar Sastre, fugado mientras cumplía una condena por asalto con armas, y el presunto cabecilla de la organización, Leonardo «El Cordobés» Acosta, residente tiempo atrás en Cipolletti. Sin embargo otros asaltantes, con el botín en su poder, están prófugos.

Al mediodía de ayer a María Luis Aguilera de la Hoz, en la requisa previa a la visita a su hijo Mario Leonardo, que se encuentra alojado en el pabellón 1 de la cárcel de Parque Industrial, se le secuestró una copia de «alta calidad» de una pistola, que ocultaba en una riñonera de cuero.

La detección del «arma» la hizo una oficial afectada al control de ingreso a la penitenciaría, cuando cumplía la requisa de rutina a los visitantes de los internos.

La réplica está confeccionada con un material pesado -no se había precisado qué tipo de aleación era-, y posee el cargador y los mecanismos de disparar que tienen las verdaderas. El color también guarda llamativa similitud con las originales.

La mujer fue despojada del elemento y advertida sobre la irregularidad de su accionar. Pero tras el expediente que se abrió, se la autorizó a visitar a su hijo.

Según las fuentes, María Luis Aguilera de la Hoz no dio ninguna explicación de por qué llevaba la réplica de la pistola y mucho menos qué destino iba a darle.

Los Aguilera de la Hoz, condenados a 16 y 17 años de cárcel por el salvaje asesinato del chofer del Consejo Provincial de Educación, José Ibacache, han protagonizado además de la fuga, intentos de liderar grupos de internos. Por ese motivo fueron oportunamente separados.

Ayer en barrios perífericos de San Juan se llevaron a cabo sucesivos allanamientos para dar con los restantes miembros de las superbanda que dio el golpe en el banco provincial.

«No hubo detenciones ni secuestros, pero se estima que los delincuentes no habrían abandonado la zona. Los operativos van a seguir», dijo una fuente cercana a la investigación que llevan a cabo efectivos de la división Robos y Hurtos de la policía sanjuanina.

Dos hombres llevaron el rol protagónico del asalto al banco. A pesar de que el panorama se les complicó porque el custodia que estaba en la garita, si bien no evitó la maniobra sí alcanzó a accionar la alarma, se apoderaron de «ladrillos» de billetes de las cajas y del tesoro. «Pero desparramados en el piso quedaron 'galletas' -también se denomina así al dinero guardado en las cajas de seguridad- por unos 25.000 pesos. Manotearon lo que tenían a mano y lo colocaron en un bolso negro», dijo una fuente.


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