Israel se llena de trincheras, muros y soldados
JERUSALEN. – La inseguridad se respira en todo Israel. El país se mantenía ayer en estado de alerta máxima, en espera de nuevos ataques suicidas, mientras el primer ministro electo, Ariel Sharon, se preparaba para asumir el cargo y comenzar a trabajar con el fin de restaurar una confianza quebrantada por el levantamiento palestino.
«Cada vez que tomo el autobús, siento que podría ser mi último viaje», dijo en la terminal principal de autobuses de Jerusalén el estudiante de secundaria Hila Alon, residente en el asentamiento judío de Pisgat Zeev.
El grupo islámico Hamas amenazó con lanzar por lo menos 10 ataques suicidas cuando Sharon asuma el cargo.
Miles de policías patrullan las calles de la ciudad; jóvenes soldados vigilan delante de los grandes centros de compra con las ametralladoras a las rodillas; gendarmes controlan las calles de entrada, y funcionarios criminológicos, que usualmente persiguen a delincuentes, son destacados para reforzar a las diezmadas fuerzas policiales.
La atmósfera de Israel después de la explosión, la segunda en la ciudad en lo que va del año, recuerda el ambiente sombrío que descendió sobre el país en 1996, cuando el grupo islámico Hamas desató una ola de ataques suicidas que mató a decenas de personas.
Reina el miedo entre la población, y tanto políticos como superiores policiales hacen los posible para suavizar el temor de la gente a nuevos ataques.
Sin embargo, el ruido de las sirenas, que transmiten la presencia policial, no pueden cambiar el desconcierto del gobierno de Israel y los expertos en seguridad a causa de los ataques palestinos en el propio país.
«Tenemos que vivir con el hecho de que el terror y los combates en las regiones (ocupadas) durarán meses o años», advirtió ayer el jefe de policía Shlomo Aharonischki.
El sonido de las armas que pretenden con viva violencia terminar con el alzamiento en las zonas palestinas y evitar los atentados a Israel, es cada vez más fuerte. Los medios israelíes y los políticos exigieron ayer la «separación física» entre ambos pueblos para evitar la «infiltración» de quienes realizan los atentados suicidas.
Expertos israelíes estiman que hasta 20.000 árabes llegan diariamente para trabajar a Israel a pesar del bloqueo del ejército en las regiones palestinas.
Trincheras, muros y alambrados electrificados -sostienen- deben mantener en el futuro separados físicamente a israelíes y palestinos. Unidades del ejército deberían «marchar de 12 a 18 horas (en las zonas palestinas)» para lograr la calma, exigió Ehud Jatom, ex agente del Mossad.
«Tenemos suficiente con escuchar nuevamente cada semana que (la separación) es imposible», escribió ayer el comentarista Alex Fischman en el diario «Jedioth Achronoth».
El reclamo de Fischman no es nuevo. Desde hace meses el primer ministro Ehud Barak sostiene que la separación física de israelíes y palestinos es insoslayable. Barak empleó cerca de 25 millones de dólares para construir un muro a la largo de la denominada línea verde (fronteriza) entre Israel y Cisjordania. El ejército ha cercado cada vez más el anillo alrededor de ciudades y pueblos desde el comienzo del alzamiento en las zonas palestinas.
En torno de la ciudad de Jericó, los pioneros cavan una profunda trinchera para impedir las huidas. No obstante el número de atentados y ataques contra israelíes aumentó en intensidad en las últimas semanas.
Los políticos responsables todavía titubean en cuanto a las consecuencias imprevisibles que las medidas radicales puedan provocar en la imagen de Israel en el exterior. Tanques israelíes en Ramallah, un combate abierto entre Israel y los palestinos es lo último que la conducción israelí desea en la situación actual.
El político liberal de izquierda Jossid Sarid opinó: «Estuvimos 18 años en el Líbano, no 18 horas, y no pudimos parar los ataques contra nosotros. Y estuvimos muchos años (como ocupantes) en Cisjordania, ¿y nos ha ayudado en algo?».(Reuters/DPA)
Sharon ya tiene la mayoría
El primer ministro electo israelí, Ariel Sharon, consiguió ayer la mayoría parlamentaria para conformar nuevo gobierno, pero continúa con las gestiones para integrar a distintos partidos minoritarios a su gabinete de unidad nacional, informaron fuentes cercanas al jefe del Likud.
«Con los acuerdos ya concluidos, disponemos de 68 diputados (sobre 120 de la Cámara de Diputados) y esperamos lograr otros entendimientos que deberían permitirnos sumar tres o cuatro partidos a la coalición», sostuvo hoy el vocero de Sharon, Raanan Gissim.
El primer ministro electo recibió ayer a la noche la conformidad del utraortodoxo sefardí Shas, tercera fuerza política parlamentaria con 17 diputados, de formar parte del nuevo gobierno, y hoy la de los partidos de emigrantes rusos Israel Beitenu e Israel Be Alya, con cuatro parlamentarios cada uno.
A estos se suman los representantes del Likud, 19 diputados, y los del partido Laborista, 24 representantes, que la semana pasada aceptó su ingreso al gobierno de unidad nacional propuesto por Sharon. (Télam)
Gran Bretaña espera nuevos atentados
Londres (EFE).- La policía británica refuerza ayer las medidas de seguridad y pide a la población que esté atenta ante el temor de que puedan producirse nuevos atentados terroristas similares al perpetrado el fin de semana contra la BBC.
Todas las ciudades británicas pueden ser vulnerables a un ataque, según las fuerzas del orden, que creen que el atentado contra la emisora ha sido responsabilidad del IRA Auténtico, grupo escindido del Ejército Republicano Irlandés (IRA).
La policía pidió a la población que denuncie cualquier paquete sospechoso que pueda ver en la calle, en los trenes o en el Metro de Londres, ya que todo parece indicar que el grupo disidente está dispuesto a cometer nuevos ataques en los próximos días.
La brigada antiterrorista de Scotland Yard trabaja ayer en las inmediaciones de las instalaciones de la BBC en el oeste de Londres, donde el fin de semana un taxi que llevaba explosivos estalló ante el portal de la cadena de radio y televisión.
Los agentes tratan de localizar de entre los restos del vehículo alguna pista que permita dar con el paradero del terrorista, que adquirió el taxi el pasado sábado en el barrio de Edmonton, en el norte de Londres, por unos 450 dólares en metálico.
El IRA Auténtico ha sido responsable del atentado de Omagh, perpetrado en agosto de 1998 y en el que 29 personas perdieron la vida, dos de ellas españolas, y más de cien resultaron heridas.
La policía no descarta la posibilidad de que ese grupo tuviera a la BBC como blanco porque el año pasado la emisora difundió un programa en el que identificó a varias personas que podrían estar vinculadas con el atentado de Omagh (Irlanda del Norte).
Según la policía, el IRA Auténtico está relacionado con otros ataques ocurridos en Londres el año pasado, entre ellos el perpetrado en septiembre del año 2000 contra el edificio del servicio británico de espionaje MI6.
El grupo disidente se opone al acuerdo de paz del Viernes Santo, firmado en Belfast en abril de 1998, y se muestra dispuesto a continuar la lucha armada para conseguir la unión de Irlanda del Norte con la República de Irlanda.
Los expertos en terrorismo no descartan la posibilidad de que la organización terrorista disidente recurra a tácticas utilizadas en el pasado por el IRA, como la colocación de paquetes sospechosos a horas punta del día cerca de estaciones de trenes o del Metro para causar inconvenientes a la población.
El ministro británico de Interior, Jack Straw, aseguró ayer que este ataque no afectará la marcha del proceso de paz.