El joven imputado por la muerte de un policía en Bariloche será trasladado a Senillosa
El abogado defensor de Darío Arabales solicitó la prisión domiciliaria, evitando su traslado a Neuquén. Argumentó que de esta forma, se agravan las condiciones de prisión preventiva.
El juez de Garantías, Juan Pablo Laurence, rechazó el pedido de prisión domiciliaria y ratificó la decisión de trasladar a Darío Arabales, imputado por el homicidio del policía Leo Álvarez el 4 de diciembre a la salida de un bar en Bariloche, al penal federal de Senillosa, en Neuquén.
El abogado Sebastián Arrondo había solicitado la prisión domiciliaria para su defendido. Se hizo cargo de la defensa recientemente ya que en las dos anteriores audiencias judiciales, este rol lo ejerció el defensor oficial Marcos Ciciarello. «En la segunda audiencia, las partes acordaron la prisión preventiva sobre mi defendido. Ahora me ha sido notificado un posible traslado de Arabales fuera de la ciudad. Este traslado agravaría las condiciones de prisión preventiva dispuesta», argumentó en la audiencia que se llevó a cabo esta mañana.
El hecho se produjo a la salida de un bar en calle España, cuando Arabales persiguió a Álvarez y le propinó una golpiza que lo tiró al piso. Producto del golpe, el joven debió ser trasladado a un centro asistencial donde murió días después.
Arabales está detenido en una dependencia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria por una cuestión de seguridad. Pero la fuerza federal anunció que ya no podría permanecer en ese lugar; por eso, se gestionó un cupo en el Penal Federal de Senillosa, a 500 kilómetros de Bariloche. «Esto implicaría un agravamiento por la lejanía con su familia y una imposibilidad de ejercer la defensa de una manera más efectiva. Es necesario entrevistar a mi cliente y esto implicaría viajes», continuó Arrondo.
El abogado defensor insistió en la prisión domiciliaria con tobillera o pulsera magnética. «Están dadas las condiciones por el principio de inocencia. De las pruebas, tenemos una teoría del caso distinta a la fiscalía: la preteintencionalidad. Acá no hay posibilidad de entorpecimiento, no hay posibilidad de que se fugue. Tiene arraigo, trabajo -a pesar de su corta edad- y no tiene antecedentes penales«, sostuvo.
A su turno, la fiscal Jefe Betiana Cendón recordó que, en la última audiencia, se planteó la posibilidad de trasladar a Arabales al penal de Roca o Viedma. «El defensor anterior planteó que no estaban dadas las condiciones de seguridad por la Policía de Río Negro para garantizar su seguridad. Por eso, se solicitó una vía excepcional», planteó.
Argumentó que se tramitó vía el Ministerio de Seguridad de Río Negro y de Nación el cupo a un establecimiento federal que no estuviera más lejano de los 500 kilómetros. «Por eso, el Ministerio Público se opone. Se dispuso de este lugar en las mejores condiciones de detención», agregó.
La abogada que representa a la familia del policía, Marcela Fragala, indicó que la detención en la PSA era provisoria. «Seguimos ante la misma circunstancia, el mismo hecho. Esta querella se opone a la medida que solicita el defensor», dijo.
En relación al traslado de Arabales, Laurence argumentó que «en Bariloche no hay establecimiento ningún penal federal». «Estos estabecimientos garantizan la conectividad y el traslado de la familia para las visitas. De modo que no hay un agravamiento de las condiciones de encierro. Hay gente en Viedma y Roca que están a una distancia superior y esto no necesariamente afecta el cumplimiento de la defensa», aseguró.