La identidad importa
El (ahora) trío integrado por Eli Suárez, Paulo Bellagamba y Diego Rodríguez se presentará mañana desde las 20 en la capital neuquina. Ofrecerá temas conocidos y los nuevos “Un taxi” y “Puño y letra”, que ya sonaron en otros escenarios.
Paula Gingins Eli Suárez, voz y guitarra de Los Gardelitos, adelanta a “Río Negro” en qué consistirá el recital que ofrecerán mañana en la capital neuquina, que recorrerá canciones de sus discos “Gardeliando” (1998), “Fiesta Sudaka” (1999), “En tierra de sueños” (2004) y “Oxígeno” (2008), además de “Ahora es nuestra la ciudad” (2006), material grabado en vivo. Toda esa música, claro, está integrada en el DVD “Cine Teatro Los Gardelitos” (2011). Dice el vocalista: “Vamos a presentar ‘Un taxi’ y ‘Puño y letra’, dos canciones que estrenamos hace poquito. Por ahora estamos centrados en consolidarnos como trío, en presentar estas canciones en vivo y que se vayan curtiendo al calor de la gente. De a poco vamos preparando el nuevo material, pero muy enfocados en este presente”. –¿Cómo sienten la evolución de la banda? ¿La notan en cada disco como una etapa o es que ha decantado la banda naturalmente en este trío? –Las dos cosas. Cada etapa de la banda tiene su personalidad, su identidad, y a la vez es como una continuación, permanecer en la búsqueda de hacer cosas nuevas sin perder nuestra esencia no sólo en el sonido sino en las letras, lo estético y el contenido, que siempre está orientado en el sentido de seguir hacia adelante sin perder nuestras raíces. Está el trío que somos hoy, pero también lo esencial de lo que hemos sido siempre. –¿Y cómo podés sintetizar esa esencia? –La esencia tiene que ver con la búsqueda de la identidad y una temática en las letras que habla del amor como una respuesta. De alguna manera, la música misma tiene que ver con esa esencia. Ya desde el nombre del grupo te das cuenta de que es un homenaje a un cantor. Siempre la música es una temática que está presente en nosotros y a la vez son historias que nos toca contar pero que le toca vivir a quien está escuchando, a los pibes que vienen a vernos o que escuchan nuestra música. Es como un ida y vuelta. La fuente es la gente que nos nutre con sus experiencias, que nosotros tratamos de traducir con nuestro lenguaje. Eli reconoce que viven una “especie de rebeldía” con la industria musical. “Desde el humor, jugamos a ser anacrónicos, a estar fuera de tiempo y vivir un tiempo que va más allá del momento. Podemos jugar a reírnos de las modas –dice–, abrir el baúl de los recuerdos, encontrar ropa de nuestros abuelos y vestirnos con esa pilcha tanguera que ya está descartada por la sociedad como si fuese algo viejo. Para nosotros es nuevo –opina– en el sentido de que estamos redescubriendo un montón de cosas que han sido descartadas a nivel cultural, como el folclore o el tango mismo, y buscamos darle una mirada actual. Es como decían los Led Zeppelin: ‘La canción sigue siendo la misma’. Ellos cantaban acerca de sus penas y de sus alegrías: a nosotros nos toca hacer lo mismo. Es como una especie de tango del futuro lo que estamos haciendo”. –Es difícil pensar que el tango o el folclore no sigan vigentes… –Claro. Le buscamos la vuelta a esa música para que cuente las cosas que nos pasan hoy, pero siempre con esa esencia: que sea una voz que nace de la gente, de sus experiencias. Como artistas, nos limitamos a contar lo que sucede a nuestro alrededor y tal vez la gente se sienta identificada con nuestra música por eso mismo. –Tal vez los artistas conmuevan a partir de la identificación. En la actualidad, ¿a qué “temas” les cantan? –Siempre surgen nuevas temáticas. Hemos sido siempre admiradores de bandas clásicas de los 70, como The Beatles, de las cosas que decía Lennon. Estamos siempre atentos a nuevas historias que, en el fondo, terminan siendo las mismas; tal vez cambia el lenguaje o la forma de decir las cosas, pero el contenido sigue siendo el mismo: hablamos de las cosas que sentimos, de las cosas que nos pasan, de cuál es nuestra mirada sobre el mundo… –Mencionaste a la industria musical y hablaste de las influencias y de lo que no copian como una moda. ¿Cuáles son sus influencias, entonces? ¿Qué artistas los conmueven? –Referentes de la música popular: Lennon, Luca Prodan, Carlos Gardel y la figura de Atahualpa Yupanqui, que es muy fuerte para nosotros. Sigue siendo una fuente de inspiración. El tema “Puño y letra” tuvo que ver muchísimo con él, con ciertas premisas que va marcando en uno de sus recitados, “Destino del canto”. Creemos que el rock, más que una influencia para los pibes, es una identificación. Queremos llegar a la gente. La palabra que vos usaste es fundamental para nosotros: conmover. Es lo que nos hizo entrar en este viaje. La música nos conmovió a tal punto que nos hicimos cargo de que era nuestra vida, llegar al escenario para llegar a la gente. Ese viaje íntimo y existencial nace de “conmover”. Tal vez podés sentirte menos solo o saber que tu soledad es compartida por alguien más que está al lado tuyo.
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