La venganza en el centro de la novela

Acaba de publicar “A cuántos hay que matar”.

Por Redacción

Armada en varios niveles narrativos –crónica de un secuestro, “vendetta” del familiar de la víctima y entrevista con un preso que se niega a salir de prisión intuyendo el posible desquite– la novela “A cuántos hay que matar” del escritor rosarino Reynaldo Sietecase está atravesada por el tema de la venganza y el de la justicia por mano propia.

Sobre este eje, dice el autor que “la venganza es uno de los grandes temas de la literatura universal. Una vez me contaron una suerte de leyenda penal en Santa Fe, la de un padre que mandó a matar a los asesinos de su hijo y a partir de allí empecé a tramar la novela”.

Para Sietecase si bien “existen jueces honestos y funcionarios abnegados, cuando la justicia no cumple su función esencial crece el deseo de reparar el daño por mano propia”.

Bajo la trama policial subyace la idea de una policía corrupta, un abogado amoral, la villa como aguantadero y un joven periodista que busca notoriedad al precio que sea.

Respecto a un desencanto que asume tonos apocalípticos Sietecase señala: “No lo pensé deliberadamente, quizá tenga que ver con mi desencanto sobre la realidad”. Y agrega: “Es verdad que en mi libro no hay buenos. Sólo me propuse contar una buena historia y contarla bien. Carlos Fuentes dice que las novelas pueden contener ideología, religión, posturas éticas, etcétera, pero que deben expresarlas como interrogación. Creo que eso pasa en mi libro. Mi intención no es bajar línea sobre nada”.

El ingeniero Bauer, uno de los personajes centrales, parece sacado de varios personajes de carne y hueso. “Puede ser, pero no se trata de alguien en especial. El policial implica verosimilitud”.

La presencia de otro personaje central de la novela –un reportero joven y ventajero– podría leerse como un golpe por elevación al periodismo: “Mi personaje está al servicio de la historia, no implica mi opinión sobre el periodismo. Pero si me preguntan, debo decir que desde 1983 estamos haciendo el peor periodismo. Se perdió calidad informativa, rigor y profundidad. Tal vez no se trate de buen o mal periodismo sino de malos o buenos periodistas”, opinó.

A la fauna de “malos” de esta novela, se agrega como sicario, como asesino profesional a “José Got”, un ex militante de izquierda. “Got me era funcional a la historia. Tal vez, sin pensarlo se nos haya colado algo de la teoría de los dos demonios. Yo no adscribo a esa idea. Todo lo contrario”. Y completa: “Es posible que los escritores argentinos le debamos a esos jóvenes, que mayoritariamente defendieron sus ideas de un país más justo, historias que los reflejen de otra manera”.

La novela de Sietecase –conocido periodista de radio y televisión y autor de la novela “Un crimen argentino” y del libro de relatos “Pendejos”– tiene varios niveles narrativos que le permitieron “darle tensión y profundidad a los personajes”. (Télam)

Reconocido periodista y también escritor, vuelve a la literatura luego de “Pendejos”.


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