Los bolivarianos y los derechos humanos

Por Redacción

COLUMNISTAS

Las torturas, las violaciones sexuales, las ejecuciones públicas indiscriminadas, toda suerte de detenciones arbitrarias, ejecuciones extrajudiciales, castigos colectivos y penas de muerte por razones políticas o ideológicas son en Corea del Norte moneda corriente. Han alcanzado una magnitud tal que una comisión de investigación de las Naciones Unidas sobre derechos humanos en ese país ha concluido que ese extraño y patológico régimen viola sistemáticamente los derechos humanos más elementales de su pueblo y pretende, no sin razones, que la Corte Penal Internacional intervenga en este tema, lo que no será para nada fácil.

La cuestión es grave, porque ocurre que se trata de la comisión de toda suerte de crímenes de lesa humanidad, de horror, y con el aval del arrogante Estado norcoreano.

Ecuador y Venezuela no están de acuerdo. Votaron abiertamente en contra de una resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas que remite el caso al Consejo de Seguridad para que, a su vez, procure la intervención de la Corte Penal Internacional. El proyecto naturalmente resultó aprobado por 111 votos a favor, como era de esperar, con una enorme mayoría.

Acompañaron a Venezuela y Ecuador los países que les son más afines del mundo entero; esto es, Irán, Bielorrusia, Bolivia, Siria, Rusia (que seguramente vetará cualquier iniciativa a nivel del Consejo de Seguridad) y China. La flor y nata del autoritarismo mundial. Todos juntitos. Y a la vez.

A todos ellos se aplica en mayor o menor medida aquello de que, respecto de los derechos humanos de sus propios ciudadanos, “si te he visto, no me acuerdo”. Por eso, naturalmente, protegen su propia situación doméstica, apoyando sin reservas a Corea del Norte. Una actitud lamentable, por cierto, por la dosis de hipocresía que contiene.

EMILIO J. CÁRDENAS

Exembajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

EMILIO J. CÁRDENAS


Exit mobile version