Los boqueteros se llevaron medio millón de pesos

La última estimación ubica el botín en esa cantidad. Habrían usado herramientas especiales para cortar el techo y desactivar las alarmas.

Por Redacción

Robo a la Distribuidora

Otra vez actuaron boqueteros en la comarca. Esta vez, el objeto del particular atraco fue la distribuidora de golosinas ubicada en calle Guido al 800.

En la madrugada de ayer desconocidos ingresaron por el techo del edificio y se alzaron con una importante suma de dinero que en la mañana los responsables del lugar estaban cuantificando. Algunas versiones daban cuenta de que sería casi medio millón de pesos. Fueron los empleados quienes al llegar advirtieron que existía un orificio en el techo y detectaron el faltante del dinero.

Algunos vecinos de esa zona comercial y de mucha circulación indicaron que habrían escuchado ruidos durante la noche, pero que no supusieron que podría tratarse de un robo. Por su parte, el comisario Sergio Piermarocchi, de la Unidad Primera, informó que los autores contaban con información muy precisa ya que habrían desactivado la alarma. Además dijo que por el profesionalismo demostrado no serían de la zona. Pidió a la ciudadanía que ante cualquier ruido o situación sospechosa que los vecinos observen, llamen al 911.

La metodología del robo se reitera y genera preocupación en la policía. Este es el tercer robo de estas características en menos de una semana, tras los ocurridos en el mayorista Diarco del parque Industrial y en un kiosco de Laprida y 25 de Mayo.

Tiempo atrás se produjeron otros en La Anónima de calle Alvaro Barros, en una joyería de calle Buenos Aires, en la droguería de Pueyrredón y en una casa de revestimientos.

Fuentes ligadas a la investigación indicaron que el mecanismo usado por los ladrones sería más sofisticado que otros boquetes recientes, con la excepción del de La Anónima, en el que también se determinó que fue necesaria gran preparación.

En esta ocasión, cortaron la chapa del techo con herramientas especiales, desconectaron el centro de alarma, llegaron a la caja fuerte y pudieron cortarla para abrirla. Algunos vecinos habrían escuchado ruido pero pensaron que sería gente trabajando.

Ayer a la mañana, efectivos de la División de Criminalística, tomaron rastros en la parte superior del edificio y también en el interior donde además se encontraban varios vehículos de la firma.

Las instalaciones no tienen identificación en su exterior pero sabido es en la ciudad que pertenece a la distribuidora local de la marca Arcor.

DeViedma


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