“Los dialectos sobreviven a la lengua estándar”

Por Redacción

Si cada uno de los nacidos en este planeta habláramos la misma lengua, o sea si en todos los lugares de este mundo se hablara el mismo idioma, seguramente nos obviaríamos varios inconvenientes a la hora de comunicarnos con personas de otros países y hasta seguramente tendríamos muchas menos materias en la escuela. Pero la capacidad intelectual del ser humano y las variaciones culturales han hecho que en el mundo exista una gran variedad de lenguas. El que es considerado nuestro idioma oficial, el español, lo hablan millones de personas en el planeta, desde España hasta la gran mayoría de los países latinoamericanos. Aunque el idioma es el mismo, cada lugar le da variaciones y particularidades distintas, que hacen que a través del habla podamos diferenciar a un argentino de un mexicano o chileno, o a un andaluz de un gallego, o un cordobés de un mendocino. Es común escuchar decir: “No, no es de acá, ¿no escuchaste cómo habla? Debe ser de otro lado…”. La lengua que el conquistador impuso no era homogénea y la búsqueda de la nivelación nunca podría haber eliminado todas las diferencias sociales, culturales y regionales. La lengua es entonces el instrumento para comunicarse que utilizan los hablantes de una comunidad que comparten un determinado espacio geográfico y, dentro de ella, puede haber variaciones, los llamados dialectos, los que se parecen mucho a la lengua de origen, la “lengua estándar”, pero no lo son en concreto, debido a que esta es más genérica y en la praxis no posee “hablantes reales”. La denominada lengua estándar, que en desmedro de otras pretende ser una perfección inalcanzable, genera un tipo de prejuicio lingüístico. Determina a una lengua más apta que otra, considerándola como única y razonable. Es a través de ese poder, que se le otorga, que la lengua estándar se convierte en un regulador de lo que es correcto o no dentro de un grupo de hablantes. Se convirtió en el método prestigioso que sirve como medio de comunicación formal. Se utiliza en la enseñanza, en ella se basan las normas ortográficas, las gramáticas, los diccionarios, las academias, etc. ¿Podrá esta lengua sin hablantes ser capaz de destruir tantos dialectos propios de cada rincón terrestre?, ¿le alcanzará su poder para llevar el estandarte de “normalización y regulación de los hablantes”? ¿Podrá la lengua estándar matar nuestras particularidades dialécticas consolidadas, luego de más de tres siglos de formación? Alumnos de IFDC Anexo Los Menucos

Alumnos de IFDC Anexo Los Menucos

“La lengua que el conquistador impuso no era homogénea y la búsqueda de la nivelación nunca podría haber eliminado todas las diferencias sociales, culturales y regionales”.


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